Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

La prensa deportiva

De la Novela Ejemplar “El Licenciado Vidriera” de D. Miguel de Cervantes Saavedra:

“Picábale una vez una avispa en el cuello, y no se la osaba a sacudir por no quebrarse, pero con todo eso se quejaba. Preguntóle uno que cómo sentía aquella avispa si su cuerpo era de vidrio. Y respondió, que aquella avispa debía ser murmuradora, y que las lenguas y picos de los murmuradores eran bastantes a desmoronar cuerpos de bronce, que no de vidrio….”

No es nueva por tanto en nuestra España la especie avispa murmuradora, pero en estos tiempos de profunda crisis ética y moral, de falta de rumbo, de valores, de educación y de respeto, la avispa se ha tornado caza bombardero, y  la eterna vigencia del clásico, escrito por uno de los genios más grandes de la historia universal, cobra aún más relieve si cabe.

He de decir que no compro un periódico “deportivo” desde que el Madrid, equipo del que me declaro amante, ganó la séptima Copa de Europa. Y no era sino lector ocasional entonces, pero era la primera vez en mi vida que conquistábamos nuestro trofeo por excelencia, deseado con desesperación todos esos años. Habría dado lo que fuera porque el mismísimo Homero me relatara una gesta aún mayor que la de Ilión. Pero a falta de pan buenas son tortas, y regalaban un poster que me permitía mirar cada mañana con orgullo infinito y tras la eterna espera , al Madrid campeón por séptima vez del más grande galardón; fue por ello que tiré cien pesetas a la basura a cambio de unas frases del género de la  épica de parvulario.

Por eso, porque ni siquiera me arrimo en el bar a ver más allá de sus portadas, no he sido sino hasta bien tarde consciente de la salvaje persecución que se ha realizado al entrenador del Real Madrid, D. Jose Mourinho.

Miles son las razones por las que el periodismo que trata sobre los deportes – espectáculos me parece deleznable, execrable y abyecto. Sin ser éste el tema principal que me lleva a juntar estas letras, sí me parece oportuno al menos reseñar que basta escuchar la sección de deportes de un noticiario, para comprobar que la redacción y la puesta en escena son, en realidad, armas al servicio de una línea editorial establecida por los oscuros intereses de los accionistas del medio en cuestión.

Desde hace muchísimos años,  no observo sino un profundo movimiento en aras de dañar la institución del Real Madrid. La exacerbación de los sentimientos y las emociones, enjugadas convenientemente con la envidia y la incomprensión de mentalidades provincianas, cuando no nacionalistas extremistas, se utilizan para generar antipatía e incluso ira incontrolada en los corazones radicales tan intrínsecos a los celtíberos.  Por poner un ejemplo, a los buenos se los presenta como El Dream Team y a los malos como Los Galácticos, término éste al que se le ha terminado por dotar desde los medios de un significado de arrogancia, desprecio y un sentido peyorativo tan superlativos, que debería ser digno de estudio por la Real Academia de la Lengua. Para que vean que la cosa viene de lejos.

Pero en cualquier caso, es un periodismo profundamente repulsivo con independencia de los colores. Es más, me estomaga. A mi me parece muy bien aprovechar el espectáculo del fútbol de élite para ensalzar a los vencedores. Pero, ¿qué hacemos con los perdedores? Aunque en el espíritu del deporte está el respeto al vencido establecido como canon, puedo entiender la crítica, pero claro, siempre que no conlleve la humillación, el desprecio y la falta de educación más elementales. Por eso no puedo con estos tíos.

Y lo último ya ha sido lo de Jose Mourinho. No sé qué tenemos los españoles en contra de todo el que siendo el mejor en lo suyo, reconoce en sí mismo su condición sin avergonzarse por ello. Entonces deja de ser persona, para convertirse en un monstruo arrogante, recalcitrante, del que solo queda declararse enemigo.

Lo he visto con Fernando Alonso. “Es un chulo, es un gilipollas, se lo tiene bien creído…¡” Y de qué personas salen estas perlas! De tíos que han labrado su vida más a base de compadreo y amiguismo que de talento y esfuerzo, y que  no se cortan en despellejar  al compatriota del que deberían sentirse orgullosos. Hombre, una cosa es decir a mí ese tío no me cae bien, y otra que te parece tan imbécil que vas con el alemán de turno.

Si ésto nos pasa a los señoritos de a pie con los nuestros, ¿qué no va a hacer un periodista deportivo con un portugués de mierda? Lo de Jose Mourinho y los jugadores portugueses del Real Madrid me ha hecho sentir vergüenza de ser español. Me ha recordado los tiempos de Moratín y Godoy, y a la plebe saliendo a la calle a recibir al ejército de Napoleón en Madrid camino, en teoría, de la conquista de Portugal, consentida por nuestra nación ignorante, borreguil y dirigida por una élite de pacotilla, oscura, desastrosa, traidora y sin el menor sentido del patriotismo; hasta que claro, demasiado tarde ya, el pueblo se dio cuenta de que había sido engañado y vendido. ¿A que suena actual?

Los comentarios han rozado la xenofobia hacia un pueblo hermano que por desgracia es católico, porque de haber sido musulmán dudo mucho que hubiera habido cojones por parte de estos articulistas a hacer tanta mención despectiva a la nacionalidad.

Y centrándome ya en la persona del entrenador, y a fin de no extenderme más, no puedo sino manifestar mi más profunda repugnancia hacia la ira, los insultos y la violencia con la que la prensa española, más de prensar que nunca, ha tratado a este señor. Sé que Mourinho es arrogante, dice tonterías, es agresivo en ocasiones; y se equivoca, ¿y quién no?. Pero miren ustedes, como dicen los ingleses, de este hombre what you get is what you see. No engaña. No tiene dobleces.

Es el primer entrenador del Madrid al que he visto defender al club a costa de sus intereses personales, sabiendo que pisaba terrenos donde nadie antes se había atrevido a entrar para no arruinarse el resto de su carrera, víctima de la voracidad depredadora del cuarto poder con los osados que traspasan sus siniestros límites sagrados.

No entro en la pizarra. Me quedo en su actitud. Voy a la defensa a ultranza de su club, el que le paga, cuando él además no tiene ninguna necesidad porque trabajo no le va a faltar. Esta es una actitud más allá de los mínimos que dicta el deber,  y que únicamente se reconoce en los mejores en sus profesiones.  Y le ha costado un desgaste personal que ha marcado su físico durante estos años, en los que ha envejecido tanto o más de lo que lo hiciera Benito Floro, anterior recordman. Soy simpatizante en muchos aspectos de los británicos, y viendo un informativo de una cadena inglesa de renombre, pude ver una imagen suya justo antes de entrar en el Real Madrid y otra actual (bueno, de hace unos tres meses). Le cambiaron el apodo a The special worn out, que se parece fonéticamente a su apelativo más célebre (The special one) y que significa algo así como “el especialmente desgastado”. En ese instante comprendí que volvía a la Premier. Allí se le aprecia y se le preparaba el terreno. Aquí se le odia.

¿Por qué esta gente le ha llamado nazi? ¿Por qué algunos cantamañanas tachan de falangistas o amantes de la autoridad a los que le consideran el entrenador ideal, en una declaración sectaria con paradójico efecto boomerang, por cuanto a quién de verdad define como autoritario es al propio autor? ¿Cómo se puede ser tan salvaje? ¿No había en esto del fútbol una comisión antiviolencia o algo así? ¿Y no es ésto violencia?

¡Qué vergüenza! Me juro a mi mismo no comprar más un solo periódico de los muchos en cuyas secciones de deporte han maltratado, con tanta saña, rabia, enojo y envidia a su enemigo, incluyendo intromisiones personales inadmisibles en la vida privada de sus familiares. Valía todo. Solo se puede ser tan cruel odiando extremadamente, y ese es el sentimiento que reina las plumas y bocas de estos profesionales (¿de qué?). Si esto es fútbol y deporte, ¿por qué no se quedan en la crítica sin más, sin ese tono macarra y barriobajero más propio de un ultra?  No me extraña que este señor se vaya preguntándose a sí mismo tantos “¿por qués?” Creo que no se esperaba que España fuera tan distinta de Portugal. Pero amigo, en lo de ser unos cainitas, los lusos no nos llegáis ni a la altura de los tobillos. De eso ya te habrás dado cuenta.

Aquí el cuarto poder manda mucho, pues depende directamente del  primero y único. Y no iban a permitir que un número uno como tú venga y joda la fiesta de las símbolos nacionalistas recuperando la grandeza de un club que se ha declarado siempre pertencer a todos los españoles, y que siempre ha manifestado hacer bandera de su patria.Y encima lo hacías descarándoles su mediocridad y servilismo, y sacando a la luz en qué consiste de verdad su profesión. Eso sí que les enciende a estos acomplejados estudiantes grises de una titulación universitaria, donde aprenden a contar del uno al diez así: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey. ¿Qué van a relatar? A servir se ha dicho.

Detrás de ti irá el que te debió defender más, no sé aún si lamentablemente o no, pues me malicio que el que le pueda suceder sea el muñeco “prisaico” que pongan para, por fin, destruir definitivamente la institución.

En fin, como escuché fugazmente en una tertulia radiofónica por accidente mientras conducía, a un señor cuyo nombre no capté, lo más grande que tienes son tus enemigos: solo por quienes son ya hay que quererte.

Como español te pido  disculpas y como madridista, que seas consciente de que son muchos los que te aprecian, incluso dentro del Bernabéu, como tuve ocasión de comprobar recientemente, con los medios hablando de los pitos en la alineación pero no de todo el público que llevaba bufandas de “The Special One”, es decir, del Madrid. Es importante para nosotros que sepas de nuestro agradecimiento y de que nos gustaría volverte a ver pertenecer al Real Madrid en algún otro momento.

Y a las avispas millonarias, subespecie de reciente aparición, ojalá seais pasto del insecticida divino que os estáis forjando a base de perder oyentes y lectores. Yo lo celebraré.

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2 Respuestas a “La prensa deportiva

  1. taranis 05/25/2013 en 08:56

    Ahora desde aquí este articulo tendría que pasar a ser publicado en elminuto7 y si quieres ponemos que lo he escrito yo

    • fufinski 05/26/2013 en 10:04

      O enlazas a este en ese otro sitio citando las fuentes. Parece hasta más elegante.

      Me cago en toda la prensa española. No sólo en la deportiva. Lo que han hecho con este señor ha tenido muchos nombres, pero no es muy distinto de lo que hacen, a diario, con otras muchas cosas aún más importantes que el fútbol.

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