Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Día Mundial del Funcionario

No veo razón para no homenajear a tanto cabrón hijo de puta que aparece en las noticas hoy y que se empeña en ejercer una autoridad cimentada en una chulería, una prepotencia y una altanería propia de una especie más baja que las ratas de alcantarilla.

El alto funcionario, comisionado del estado para ¿qué? Pues para joder a los ciudadanos que le pagan y además, lejos de mostrarles una gota de gratitud mientras niegan un átomo de servicio, mirarlos por encima del hombro y ponerles una sonrisa socarrona que parece decir “¿a que jode lo que te he hecho, y más sabiendo el sueldazo que me pagas por ello y lo que te tienes que eslomar para que yo me lo lleve?

Su vocación, joder, chulear, abusar, humillar y  parasitar, y si es preciso, como los virus, acabando con el indivio aunque el acto conlleve su propio fin.

Y es que dos noticias me han inspirado hoy los recuerdos de la peor calaña de hijos de perra con la que me he ido topando. Con ello no quiero decir que estos tipos lo hayan hecho a posta, como aquellos a los que me han evocado, pero desde luego son sus hermanos si mañana mismo no dimiten y se van a sus casas a encerrarse una temporada hasta que su gallardía les permita salir de nuevo a la calle:

1-La comisión de expertos del Programa Ramón y Cajal, un plan coordinado por la Secretaría de Estado de Investigación encargado de analizar los currículums de los mejores talentos españoles en el extranjero y recuperarlos para nuestra patria, cierra las puertas al mejor físico joven europeo, a la sazón, valenciano. El hombre quiso volver pero esta banda consideró que su CV no era suficientemente brillante. Resultado, el chaval, dicho sea con todos los respetos y el cariño, ese mismo día es galardonado con el premio al Mejor Físico Joven de Europa otorgado por la Sociedad Europea de Física. Debía de ser duro reconocerle los méritos cuando llevaba tres años trabajando para el Instituto de Física de Partículas de Holanda, una de las instituciones más prestigiosas del mundo en su campo.

Estos tíos del Programa Ramón y Cajal (que manía con joderle el prestigio al pobra don Santiago después de muerto entre institutos varios y el departamento de traumatología del hospital madrileño que lleva su nombre, más propio de un matadero de ratas que de un centro de élite) serán tan hijos de la grandísima puta como el que más, si mañana mismo no dimiten irrevocablemente y se van a su puta casa, sabedores del daño que le han ocasionado a su país no ya solo con este caso, sino con urgar en la herida de uno de nuestros  peores estigmas, el que indica que somos un pueblo que desprecia el talento e investigación, sobre todo, si es propio.

Ahora que todo el mundo quiere un país más competitivo a base de empobrecernos, uno se pregunta, ¿por qué los suizos y los suecos no lo hacen y siguen tan frescos? Ellos no tienen una comisión de expertos Ramón y Cajal española; no, ni de lejos, vamos ni parecida, por mucho que mataran a Servet. Más bien al contrario. Y claro, lo que venden al mundo tiene tecnología, valor añadido y genera una gran riqueza que para colmo, llega a los ciudanos sin diezmar por corruptos.

Pero para eso tenemos nosotros nuestros superfuncionarios.

Y como la hijaputez no es exclusiva de la raza hispánica por mucho que se halle generalizada entre los nuestros, me despacho con la segunda:

2- La FAO recomienda comer insectos. Aún recuerdo muy niño cuando pagaban por quitar las vacas en el pueblo de mi madre porque sobraba leche. Esto me era difícil de comprender de chaval e imposible en mi reloj biológico senil. Pero es que sin vacas, nos quedamos sin su industria auxiliar, es decir las moscas cojoneras; pesadas como la madre que las parió, y que tendían a colonizar párpados, heridas y lugares lejanos del radio de acción del rabo, por no mencionar las boñigas. Ahora resulta que eran comestibles, deliciosas, proteínicas a más no poder según los expertosde la FAO, que nada hicieron entonces para protegerlas incluso cuando en su apogeo, luchábamos contra ellas con el Raid y la paleta, ajenos a su altísimo valor culinario. Nadie nos educó en hacelas nuestras amigas, en meter las plastas recién hechas en las casas para comenzar el arte de la minigranja y la minicolmena de rico panel de mierda, a salvo de la meteorología o de las pisadas de burro (otra colonia andante). ¿Dónde estaba la FAO?

Milenios de neolítico, de ciencia agrícola, de ingeniería de riegos, de biología, de nutrientes, de ciencia veterinaria, de química, de almacenamiento, de refrigeración, de transporte; en fin, de un desarrollo tecnológico que ha permitido producir como nunca para que lleguen ahora éstos, que seguro que cobran por miembro tres veces en un mes lo que usted y yo juntos en cinco, y nos salgan con estas.

Miren, estoy ya cansado hasta de desahogarme aporreando el teclado. Hijos de puta bastardos. Escuchad, que os voy a dar yo mi recomendación nutricional: vais a hacer como que os caéis y me vais a comer lo que yo os diga.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: