Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Archivos mensuales: mayo 2013

Tres con Cuarenta y Cinco

La cifra que hoy titula esta barbaridad no tiene nada que ver con todas esas cifras macroeconómicas con las que tanto nos hemos familiarizado durante estos últimos años de Zapaterismo-Marianismo. Tampoco tiene que ver con ninguna nueva subida de impuestos del vampiro chuleta que nos sangra desde el Ministerio de Hacienda. Ni siquiera es la subida de los carburantes a pesar de que el petróleo esté más barato que hace cuatro años.

Eso, estimados y sufridos lectores, es lo que pagarán los señores Diputados, sus coleguitas y los que allí puedan ir a acodarse en la barra del bar del Congreso de los Diputados de lo que queda de España por un chiscarrillo de nacional. Pueden leerlo aquí:

http://www.libertaddigital.com/espana/2013-05-28/el-menu-de-la-cafeteria-del-congreso-barato-y-de-primera-categoria-1276491372/

No contentos con pagar muchos menos impuestos que el resto de los gilipollas que les pagamos el sueldo, los tíos se subvencionan un bareto a nuestras costillas en el que podrán comer de menú por menos pasta de la que pago yo en un chigre de polígono industrial.

Se ve que les parece poco currar bastante menos que cualquier otro profesional de cualquier otro gremio, y nos roban vía impuestos para poder desayunar por bastante menos dinero de lo que usted y yo lo podríamos hacer en un bar de la calle.

Es evidente que les parece que las dietas que cobran porque el chófer les lleve a trabajar son una puta mierda, y es por ello que nos quitan lo ganado con el sudor de nuestra frente para poder atizarse unos pacharanes a precio de saldo.

Está claro que para desarrollar su esforzada labor, en sus despachos y con sus secretarias, es fundamental tener un sitio tranquilo en el que poder apretarse una Castellana sin tener que salir del edificio y rozarse con esa gente asquerosa y sudada que hay por la calle. Vaya descuido, en este párrafo se me había olvidado recordar que sus despachos y sus secretarias también los pagamos nosotros. Es la edad.

Demostrando, además, una gran sensibilidad para con los nazionalistas filoasesinos, los asesinos nazionalistas y los nazionalistas cleptócratas, también habrá bebidas de importación, no vaya a ser que se tengan que tomar un Dyc y alguien les tache de fachas. Ya saben ustedes que herir sensibilidades de hijoputas es mucho peor que tener a desechos humanos que se cagan en la memoria de las víctimas cobrando sueldazos a costa de las propias víctimas, de sus familiares y de todos los demás.

La conclusión inevitable del estudio concienzudo de la cifra que da título a la barbaridad de hoy no puede ser otra que la visión clara como el cristal del vaso en el que se van a tomar los fresquitos de lo siguiente: Ahora ya entiendo por qué legislan como legislan.

Calva al descubierto

Este artículo cuya lectura les recomiendo hoy sólo sería mejor si le pusiéramos la música de Benny Hill y nos liáramos a palmetazos en lo alto de la cazoleta del andoba al que va dedicado:

http://www.libertaddigital.com/opinion/ignacio-lopez-bru/verguenza-sobre-verguenza-68544/

Y ahí va la musiquita, para que al menos hoy se echen unas risas con algo:

 

LLamas – La otra casta

Como casi siempre que escribe, el señor Llamas provoca eso mismo. Es divertidísimo ver los mensajes que le dedican los pesebreros en la sección de comentarios.

 

http://www.libremercado.com/2013-05-26/manuel-llamas-la-otra-casta-68530/

 

Para mi gusto se queda hasta corto, pero ya saben que yo soy un poco macarra. Un día de estos me dará por escribir acerca de la absolutamente necesaria reforma de “lo público” que hay que acometer si queremos dejar de ser un pueblo de esclavos al servicio del jeta de turno que esté en la poltrona. Hasta entonces les dejo con el artículo del señor flamígero este.

La prensa deportiva

De la Novela Ejemplar “El Licenciado Vidriera” de D. Miguel de Cervantes Saavedra:

“Picábale una vez una avispa en el cuello, y no se la osaba a sacudir por no quebrarse, pero con todo eso se quejaba. Preguntóle uno que cómo sentía aquella avispa si su cuerpo era de vidrio. Y respondió, que aquella avispa debía ser murmuradora, y que las lenguas y picos de los murmuradores eran bastantes a desmoronar cuerpos de bronce, que no de vidrio….”

No es nueva por tanto en nuestra España la especie avispa murmuradora, pero en estos tiempos de profunda crisis ética y moral, de falta de rumbo, de valores, de educación y de respeto, la avispa se ha tornado caza bombardero, y  la eterna vigencia del clásico, escrito por uno de los genios más grandes de la historia universal, cobra aún más relieve si cabe.

He de decir que no compro un periódico “deportivo” desde que el Madrid, equipo del que me declaro amante, ganó la séptima Copa de Europa. Y no era sino lector ocasional entonces, pero era la primera vez en mi vida que conquistábamos nuestro trofeo por excelencia, deseado con desesperación todos esos años. Habría dado lo que fuera porque el mismísimo Homero me relatara una gesta aún mayor que la de Ilión. Pero a falta de pan buenas son tortas, y regalaban un poster que me permitía mirar cada mañana con orgullo infinito y tras la eterna espera , al Madrid campeón por séptima vez del más grande galardón; fue por ello que tiré cien pesetas a la basura a cambio de unas frases del género de la  épica de parvulario.

Por eso, porque ni siquiera me arrimo en el bar a ver más allá de sus portadas, no he sido sino hasta bien tarde consciente de la salvaje persecución que se ha realizado al entrenador del Real Madrid, D. Jose Mourinho.

Miles son las razones por las que el periodismo que trata sobre los deportes – espectáculos me parece deleznable, execrable y abyecto. Sin ser éste el tema principal que me lleva a juntar estas letras, sí me parece oportuno al menos reseñar que basta escuchar la sección de deportes de un noticiario, para comprobar que la redacción y la puesta en escena son, en realidad, armas al servicio de una línea editorial establecida por los oscuros intereses de los accionistas del medio en cuestión.

Desde hace muchísimos años,  no observo sino un profundo movimiento en aras de dañar la institución del Real Madrid. La exacerbación de los sentimientos y las emociones, enjugadas convenientemente con la envidia y la incomprensión de mentalidades provincianas, cuando no nacionalistas extremistas, se utilizan para generar antipatía e incluso ira incontrolada en los corazones radicales tan intrínsecos a los celtíberos.  Por poner un ejemplo, a los buenos se los presenta como El Dream Team y a los malos como Los Galácticos, término éste al que se le ha terminado por dotar desde los medios de un significado de arrogancia, desprecio y un sentido peyorativo tan superlativos, que debería ser digno de estudio por la Real Academia de la Lengua. Para que vean que la cosa viene de lejos.

Pero en cualquier caso, es un periodismo profundamente repulsivo con independencia de los colores. Es más, me estomaga. A mi me parece muy bien aprovechar el espectáculo del fútbol de élite para ensalzar a los vencedores. Pero, ¿qué hacemos con los perdedores? Aunque en el espíritu del deporte está el respeto al vencido establecido como canon, puedo entiender la crítica, pero claro, siempre que no conlleve la humillación, el desprecio y la falta de educación más elementales. Por eso no puedo con estos tíos.

Y lo último ya ha sido lo de Jose Mourinho. No sé qué tenemos los españoles en contra de todo el que siendo el mejor en lo suyo, reconoce en sí mismo su condición sin avergonzarse por ello. Entonces deja de ser persona, para convertirse en un monstruo arrogante, recalcitrante, del que solo queda declararse enemigo.

Lo he visto con Fernando Alonso. “Es un chulo, es un gilipollas, se lo tiene bien creído…¡” Y de qué personas salen estas perlas! De tíos que han labrado su vida más a base de compadreo y amiguismo que de talento y esfuerzo, y que  no se cortan en despellejar  al compatriota del que deberían sentirse orgullosos. Hombre, una cosa es decir a mí ese tío no me cae bien, y otra que te parece tan imbécil que vas con el alemán de turno.

Si ésto nos pasa a los señoritos de a pie con los nuestros, ¿qué no va a hacer un periodista deportivo con un portugués de mierda? Lo de Jose Mourinho y los jugadores portugueses del Real Madrid me ha hecho sentir vergüenza de ser español. Me ha recordado los tiempos de Moratín y Godoy, y a la plebe saliendo a la calle a recibir al ejército de Napoleón en Madrid camino, en teoría, de la conquista de Portugal, consentida por nuestra nación ignorante, borreguil y dirigida por una élite de pacotilla, oscura, desastrosa, traidora y sin el menor sentido del patriotismo; hasta que claro, demasiado tarde ya, el pueblo se dio cuenta de que había sido engañado y vendido. ¿A que suena actual?

Los comentarios han rozado la xenofobia hacia un pueblo hermano que por desgracia es católico, porque de haber sido musulmán dudo mucho que hubiera habido cojones por parte de estos articulistas a hacer tanta mención despectiva a la nacionalidad.

Y centrándome ya en la persona del entrenador, y a fin de no extenderme más, no puedo sino manifestar mi más profunda repugnancia hacia la ira, los insultos y la violencia con la que la prensa española, más de prensar que nunca, ha tratado a este señor. Sé que Mourinho es arrogante, dice tonterías, es agresivo en ocasiones; y se equivoca, ¿y quién no?. Pero miren ustedes, como dicen los ingleses, de este hombre what you get is what you see. No engaña. No tiene dobleces.

Es el primer entrenador del Madrid al que he visto defender al club a costa de sus intereses personales, sabiendo que pisaba terrenos donde nadie antes se había atrevido a entrar para no arruinarse el resto de su carrera, víctima de la voracidad depredadora del cuarto poder con los osados que traspasan sus siniestros límites sagrados.

No entro en la pizarra. Me quedo en su actitud. Voy a la defensa a ultranza de su club, el que le paga, cuando él además no tiene ninguna necesidad porque trabajo no le va a faltar. Esta es una actitud más allá de los mínimos que dicta el deber,  y que únicamente se reconoce en los mejores en sus profesiones.  Y le ha costado un desgaste personal que ha marcado su físico durante estos años, en los que ha envejecido tanto o más de lo que lo hiciera Benito Floro, anterior recordman. Soy simpatizante en muchos aspectos de los británicos, y viendo un informativo de una cadena inglesa de renombre, pude ver una imagen suya justo antes de entrar en el Real Madrid y otra actual (bueno, de hace unos tres meses). Le cambiaron el apodo a The special worn out, que se parece fonéticamente a su apelativo más célebre (The special one) y que significa algo así como “el especialmente desgastado”. En ese instante comprendí que volvía a la Premier. Allí se le aprecia y se le preparaba el terreno. Aquí se le odia.

¿Por qué esta gente le ha llamado nazi? ¿Por qué algunos cantamañanas tachan de falangistas o amantes de la autoridad a los que le consideran el entrenador ideal, en una declaración sectaria con paradójico efecto boomerang, por cuanto a quién de verdad define como autoritario es al propio autor? ¿Cómo se puede ser tan salvaje? ¿No había en esto del fútbol una comisión antiviolencia o algo así? ¿Y no es ésto violencia?

¡Qué vergüenza! Me juro a mi mismo no comprar más un solo periódico de los muchos en cuyas secciones de deporte han maltratado, con tanta saña, rabia, enojo y envidia a su enemigo, incluyendo intromisiones personales inadmisibles en la vida privada de sus familiares. Valía todo. Solo se puede ser tan cruel odiando extremadamente, y ese es el sentimiento que reina las plumas y bocas de estos profesionales (¿de qué?). Si esto es fútbol y deporte, ¿por qué no se quedan en la crítica sin más, sin ese tono macarra y barriobajero más propio de un ultra?  No me extraña que este señor se vaya preguntándose a sí mismo tantos “¿por qués?” Creo que no se esperaba que España fuera tan distinta de Portugal. Pero amigo, en lo de ser unos cainitas, los lusos no nos llegáis ni a la altura de los tobillos. De eso ya te habrás dado cuenta.

Aquí el cuarto poder manda mucho, pues depende directamente del  primero y único. Y no iban a permitir que un número uno como tú venga y joda la fiesta de las símbolos nacionalistas recuperando la grandeza de un club que se ha declarado siempre pertencer a todos los españoles, y que siempre ha manifestado hacer bandera de su patria.Y encima lo hacías descarándoles su mediocridad y servilismo, y sacando a la luz en qué consiste de verdad su profesión. Eso sí que les enciende a estos acomplejados estudiantes grises de una titulación universitaria, donde aprenden a contar del uno al diez así: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, sota, caballo y rey. ¿Qué van a relatar? A servir se ha dicho.

Detrás de ti irá el que te debió defender más, no sé aún si lamentablemente o no, pues me malicio que el que le pueda suceder sea el muñeco “prisaico” que pongan para, por fin, destruir definitivamente la institución.

En fin, como escuché fugazmente en una tertulia radiofónica por accidente mientras conducía, a un señor cuyo nombre no capté, lo más grande que tienes son tus enemigos: solo por quienes son ya hay que quererte.

Como español te pido  disculpas y como madridista, que seas consciente de que son muchos los que te aprecian, incluso dentro del Bernabéu, como tuve ocasión de comprobar recientemente, con los medios hablando de los pitos en la alineación pero no de todo el público que llevaba bufandas de “The Special One”, es decir, del Madrid. Es importante para nosotros que sepas de nuestro agradecimiento y de que nos gustaría volverte a ver pertenecer al Real Madrid en algún otro momento.

Y a las avispas millonarias, subespecie de reciente aparición, ojalá seais pasto del insecticida divino que os estáis forjando a base de perder oyentes y lectores. Yo lo celebraré.

Ensalada de Collejas

Ayer, en la cadena de televisión de los paletos cleptócratas que amenazan con abandonar paletolandia, se nos apareció el ectoplasma de Aznar. Digo ectoplasma porque andaba muy desaparecido, sólo aparecía cuando a Prisa o al PSOE, su sucursal parlamentaria, les daba por meterle el dedo en el ojo a Mariano metiendo por medio su nombre. Y el ectoplasma se hizo sólido. Y se lió a repartir.

Si yo fuera Mariano, que por suerte no lo soy, hoy tendría un globo de tamaño descomunal. Que el tío que te puso donde estás con un dedo de la misma mano que hoy utiliza para forrarte el pestorejo a collejas me sonaría, como poco, a traición. Ahora bien, como no soy Mariano, lo que estoy haciendo es gritar desde la banda al más puro estilo Bilardo: “Pisalo, pisalo”, porque el primero que ha traicionado a sus votantes es este Marxista (de Groucho, y por desgracia también de Karl) de tres al cuarto que está haciendo todo lo posible por hacer bueno al melón alunado de ZP, cuando ni en mis más horribles sueños esperaba yo semejante cosa.

En un momento de la entrevista, Aznar se deja querer y dice que  “cumpliré con mi conciencia y con mi país” cuando le meten el dedo en la boca al respecto de su posible vuelta a la primera línea política. Estoy seguro de que esto ha provocado reacciones muy parecidas en dos sectores, y me alegro. No por la posibilidad de que Aznar pueda volver, que no la considero nada probable, sino porque a lo mejor, con un poco de suerte, mete a unos en vereda y provoca a otros alguna apoplejía. Es más, una repetición de la segunda parte de la segunda legislatura de Aznar nos terminaría de llevar al hoyo, incluso aunque su niña no se volviera a casar con el de la arcada por apellido. Y no se vayan a creer que tengo mucha preferencia en el reparto de los síncopes entre los dos sectores. Qué le vamos a hacer, soy así de cabrón.

El primer sector de los dos es el conglomerado Prisa-PSOE, en el que cualquier mención de Aznar provoca desde ataques de ansiedad a urticarias sangrantes, todo ello acompañado de insomnio. Lo que les pueda pasar a esta banda de hijos de puta me trae o bien sin cuidado o bien me alegra. Conocido es de todos los que se han armado de valor y se han embaulado las barbaridades que aquí escribo que mi simpatía por toda esta tropa está tan cerca del cero absoluto que es indistinguible del rosco total con los instrumentos de medida actualmente a nuestra disposición. Cualquier cosa mala que les pase no puede sino alegrarme. España necesita un centro-izquierda moderno, presentable y honrado, cosa imposible mientras exista toda esta tropa de sacamantecas, robaperas y cosas peores que por temor al trullo no voy a escribir.

El segundo sector es lo que daremos en llamar Marxismo-Marianismo, sucesor del Arriolismo meapilas más rancio e impresentable. Este sector, que ya en época de Aznar intentó el asalto al centro o el viaje al centro de la nada (como lo bautizó Jiménez Losantos), ha abducido el poder que fué entregado al PP en las urnas para hacer justamente lo contrario de lo que el imperativo de los votos les encargó hacer. En vez de hacer una política liberal-conservadora, o ligeramente democristiana en el peor de los casos, que era lo que su programa electoral prometía nos encontramos de hoz y coz con algo que muchos dicen que es más socialista que Izquierda hUndida, con el agravante de que encima es meapilas. Si no fuera por la renuncia que hacen a defender la unidad de España, al menos en lo que respecta a los nazionalismos Cleptocrático y Asesino con Txapela, diríase que los Marx-Marianistas han descubierto la Falange. Es ahora, y no en época de Aznar cuando a los miembros de este Gabinete se les podría llamar fachas acercándonos más a la realidad.

Que esta tropa de M-Ms se haya quedado de piedra, haya tenido sudores y se haya hecho caquita en los abanderado o en las princesa no puede sino alegrarme. Por cabrones. Por limpiarse las partes pudendas con mi papeleta. Por estafadores. Por cobardes. Por traidores. Son todo eso y más cosas, aunque algunas de ellas haya que esperar a que algún juez las certifique.

Es por todo lo anterior que la ensalada de collejas que el pequeñajo del labio leporino repartió ayer me llena de alegría, y no puedo sino pedir más. Mucho más. Estoy hasta los cojones de perfiles bajos, de resignados, de tristes y de mohínos. Si hemos de quebrar que sea con la cabeza alta, sabiendo contra qué luchamos, sabiendo por qué luchamos y sabiendo los obstáculos en el camino.

¡Dales caña, José Mari!

Señoritos y Lacayos

Maravillosa conferencia política del PP este fin de semana en el que se demuestra, nuevamente, que Mariano tiene dos caras, lo que debe de pensar es muy conveniente a nuestra patria, que también tiene las suyas, sus dos Españas quiero decir, y en este caso una de señoritos y otra de lacayos.

Es una exageración, obviamente, para el caso que me trae hoy hasta aquí, pero de alguna forma hay que llamar la atención sobre la postura inadmisible, zafia, cobarde, sumisa, hipócrita, descarada, fácil, simplona, desvergonzada y especialmente, desleal y traidora para con la ciudadanía española de admitir el mal llamdo “déficit asimétrico” de las autonomías.

Es una vergüenza que se relajen los objetivos de déficit por mucho que Bruselas nos de cuartelillo para ello, cuando hasta ahora se han empleado los medios más fáciles, por más que los voceras del Gobierno los tachen de difíciles, y disparatados posibles.

Las líneas de actuación en la rebaja del déficit hasta la fecha han sido por el lado de ingresos, una brutal confiscación de la riqueza de los ciudadanos y de las empresas vía impuestos, mientiendo bellacamente en este sentido, ya que estudios prestigiosos anunciaban el déficit que Zapatero y Salgado iban a dejar mucho antes de que Mariano y Montoro les sucedieran. Tan desacertada ha sido la medida que ha conseguido que las administraciones apenas ingresen algo más de lo que lo hacían con el lamentable Zapatero al asfixiar la actividad económica y con ella, la recaudación.

Por el lado del gasto, pues lo facilón de los políticos de comunidad de vecinos en manos de los que estamos: prórroga en la paralización de la inversión, tijeretazo al I+D, recortes de prestaciones y bajada del gasto vía supresión de pagas a funcionarios. Todo, menos tocar a la casta la fantástica cosa ésa que tienen a medio camino entre el Olimpo y el Edén de las administraciones territoriales y las empresas públicas, donde ascender a los “compis” a vivir como dioses cuando se llega al poder.

Y para que hablar de tocar los sectores monopolistas de nuestra economía, como energía y telecomunicaciones, donde el amigo Montoro moraba y supongo que no de mileurista, a decir por lo mucho que cuida de que continue el chollazo pagado por los lacayos, y a donde a buen seguro querrá volver cuando le echen de minstro.

Y en medio de todo esto, cuando quedan de verdad las actuaciones por realizar, Bruselas, en vez de exigir que se bajen impuestos, se desbloquee la inversión, se impulse el I+D y se realice una profunda reconversión del funcionariado y las empresas públicas españolas, nos da más agonía. Permite que nuestros bancos sigan con el chollo de cogerle el dinero al BCE con una mano al 0,5% y se lo presten a nuestos voraces políticos al 4% para financiar su Edén, sin que una gota de dicha liquidez llegue a las empresas y a los particulares. Y con ello, menos producción y más desempleo todavía. Sí, sí, todavía, y teniendo en cuenta que el que accede hoy en día a un puesto de trabajo lo hace por migajas y agradecido dadas las circunstancias. Y todo esto les parece bien y muy conveniente a Mariano y a Rubalcaba. Hay que joderse.

Y ya, en el colmo de la desfachatez, llegan los políticos catalanes, en su inmensa mayoría, y exigen un déficit para ellos aún mayor que para el resto de las comunidades.

Ellos, que han hecho bandera de la lucha contra la solidaridad interterritorial para ganarse los votos de unos ciudadanos pastoreados desde niños. Ellos, que promueven unas escuelas donde mocosos que no llegan ni a diez años ya explican como vivirían mejor si su riqueza no fuera robada por sus vecinos españoles, en la más avergonzante y vomitiva muestra de fascismo rancio que se pueda ver sobre este planeta . Ellos, que teniendo ocasión de plantear una discusión seria sobre a qué se destina el dinero de las regiones “pagadoras”, y de luchar para exigir que se emplee en la construcción de una estructura productiva en las regiones más necesitadas y no en subvencionar su pobreza a cambio de votos, han preferido el insulto y el menoscabo de los ciudadanos que las moran, sin excepción ni matiz alguno, tachándolos de parásitos contra los que ni el Filvit actúa y de los que hay que separarse cuanto antes mejor.

Y para esta región, contra la que el Estado no hace absolutamente nada para hacer cumplir las sentencias de Supremo y Constitucional, que se ha declarado en rebeldía en cuanto a la obediencia de la ley y al respeto a la Constitución Española, y que ha establecido un calendario y un procedimiento que le permita separarse de España, Mariano ¿qué actitud toma?

Pues aquí se ve la verdadera altura de Mariano: no la física, sino la de estadista, que  es mucho menor que inversamente proporcional, hasta adquirir órdenes de magnitud microbianos. Puño de hierro con las voces que se levantan en su partido pidiendo un poco de justicia y sentido común, y mano izquierda floja, sebosa, y servil por la espalda de los problemas, sin tener el coraje, el valor y la determinación mínimas necesarias de un hombre en su puesto, y sin el menor sentido de la justicia, la decencia y la responsabilidad. Todo por el sillón pero sin el pueblo.

Y ¿qué hace la oposición? Pues lo mismo. Las dos caras del socialismo actual: el pepero, melífluo y acomplejado con los que le atacan, e implacable con los de dentro; y el rubalcabiano, simplemente disparatado y en buena medida anti-sistema.

A ver si con un poco de suerte los papeles de Bárcenas y los escándalos de los golfos, que no son pocos ni excepción por cierto, van dando paso a alternativas de verdad en los grandes partidos. ¡Qué desesperación! ¡Mariano! ¡Mariano! ¿Mariano? (En qué estaría pensando Jose Mari cuando…).

Mientras, yo me sumo a las tesis y deseos del profesor Fufinski, anfitrión de este, según el fantástico  eufemismo de lo políticamente correcto, chiringo de descerebrados, y pido la independencia para Cataluña con carácter de máxima urgencia. Y pregunto: ¿dónde hay que firmar?

Día Mundial del Funcionario

No veo razón para no homenajear a tanto cabrón hijo de puta que aparece en las noticas hoy y que se empeña en ejercer una autoridad cimentada en una chulería, una prepotencia y una altanería propia de una especie más baja que las ratas de alcantarilla.

El alto funcionario, comisionado del estado para ¿qué? Pues para joder a los ciudadanos que le pagan y además, lejos de mostrarles una gota de gratitud mientras niegan un átomo de servicio, mirarlos por encima del hombro y ponerles una sonrisa socarrona que parece decir “¿a que jode lo que te he hecho, y más sabiendo el sueldazo que me pagas por ello y lo que te tienes que eslomar para que yo me lo lleve?

Su vocación, joder, chulear, abusar, humillar y  parasitar, y si es preciso, como los virus, acabando con el indivio aunque el acto conlleve su propio fin.

Y es que dos noticias me han inspirado hoy los recuerdos de la peor calaña de hijos de perra con la que me he ido topando. Con ello no quiero decir que estos tipos lo hayan hecho a posta, como aquellos a los que me han evocado, pero desde luego son sus hermanos si mañana mismo no dimiten y se van a sus casas a encerrarse una temporada hasta que su gallardía les permita salir de nuevo a la calle:

1-La comisión de expertos del Programa Ramón y Cajal, un plan coordinado por la Secretaría de Estado de Investigación encargado de analizar los currículums de los mejores talentos españoles en el extranjero y recuperarlos para nuestra patria, cierra las puertas al mejor físico joven europeo, a la sazón, valenciano. El hombre quiso volver pero esta banda consideró que su CV no era suficientemente brillante. Resultado, el chaval, dicho sea con todos los respetos y el cariño, ese mismo día es galardonado con el premio al Mejor Físico Joven de Europa otorgado por la Sociedad Europea de Física. Debía de ser duro reconocerle los méritos cuando llevaba tres años trabajando para el Instituto de Física de Partículas de Holanda, una de las instituciones más prestigiosas del mundo en su campo.

Estos tíos del Programa Ramón y Cajal (que manía con joderle el prestigio al pobra don Santiago después de muerto entre institutos varios y el departamento de traumatología del hospital madrileño que lleva su nombre, más propio de un matadero de ratas que de un centro de élite) serán tan hijos de la grandísima puta como el que más, si mañana mismo no dimiten irrevocablemente y se van a su puta casa, sabedores del daño que le han ocasionado a su país no ya solo con este caso, sino con urgar en la herida de uno de nuestros  peores estigmas, el que indica que somos un pueblo que desprecia el talento e investigación, sobre todo, si es propio.

Ahora que todo el mundo quiere un país más competitivo a base de empobrecernos, uno se pregunta, ¿por qué los suizos y los suecos no lo hacen y siguen tan frescos? Ellos no tienen una comisión de expertos Ramón y Cajal española; no, ni de lejos, vamos ni parecida, por mucho que mataran a Servet. Más bien al contrario. Y claro, lo que venden al mundo tiene tecnología, valor añadido y genera una gran riqueza que para colmo, llega a los ciudanos sin diezmar por corruptos.

Pero para eso tenemos nosotros nuestros superfuncionarios.

Y como la hijaputez no es exclusiva de la raza hispánica por mucho que se halle generalizada entre los nuestros, me despacho con la segunda:

2- La FAO recomienda comer insectos. Aún recuerdo muy niño cuando pagaban por quitar las vacas en el pueblo de mi madre porque sobraba leche. Esto me era difícil de comprender de chaval e imposible en mi reloj biológico senil. Pero es que sin vacas, nos quedamos sin su industria auxiliar, es decir las moscas cojoneras; pesadas como la madre que las parió, y que tendían a colonizar párpados, heridas y lugares lejanos del radio de acción del rabo, por no mencionar las boñigas. Ahora resulta que eran comestibles, deliciosas, proteínicas a más no poder según los expertosde la FAO, que nada hicieron entonces para protegerlas incluso cuando en su apogeo, luchábamos contra ellas con el Raid y la paleta, ajenos a su altísimo valor culinario. Nadie nos educó en hacelas nuestras amigas, en meter las plastas recién hechas en las casas para comenzar el arte de la minigranja y la minicolmena de rico panel de mierda, a salvo de la meteorología o de las pisadas de burro (otra colonia andante). ¿Dónde estaba la FAO?

Milenios de neolítico, de ciencia agrícola, de ingeniería de riegos, de biología, de nutrientes, de ciencia veterinaria, de química, de almacenamiento, de refrigeración, de transporte; en fin, de un desarrollo tecnológico que ha permitido producir como nunca para que lleguen ahora éstos, que seguro que cobran por miembro tres veces en un mes lo que usted y yo juntos en cinco, y nos salgan con estas.

Miren, estoy ya cansado hasta de desahogarme aporreando el teclado. Hijos de puta bastardos. Escuchad, que os voy a dar yo mi recomendación nutricional: vais a hacer como que os caéis y me vais a comer lo que yo os diga.

Por las orejas

Esta mañana me ha dado por mirar el periódico en internet, en un raro momento en el que me han dejado lo suficientemente en paz como para hacerlo, y me he empezado a partir de risa porque un tonto con barretina, un apesebrado de la cleptocracia paleta de ahí arriba a la derecha se ha puesto a echar espumarajos por la boca porque a Fernando Alonso se le ocurrió ganar una carrera de coches en los Paisos Paletos y sacar la bandera de España a pasear por esas oprimidas tierras.

Para añadir a mi hilaridad inicial algo más de intensidad, el pollo se despachaba con el siguiente rebuzno: “Alonso menospreció en un momento al presidente de la Generalidad, Artur Mas, quien por cierto es quien paga la fiesta del Gran Premio, y no precisamente a precio de oferta”. Hace falta ser asno apesebrado y nazionalista cleptocrático paleto para, abundando en el “España nos roba” pretender que creamos que lo paga Mas, y no la pasta que nos cuestan Arturito Gimmie More y toda la banda de chorizos, chupópteros, subvencionados, trepapichas, inflamingas, remamaglandes y demás ladrones que maman del presupuesto paleto cleptocrático a costa de los bolsillos de todos los demás españoles.

Intentando, estoy convencido, que me reventara alguna arteria a golpe de carcajada, terminaba el muy acémila amante de las butifarras con esta perlita: “les sale la bandera por las orejas, y el desdén por la boca. No quieren ni entienden nada, y en cuanto ven a alguien con pensamiento catalán les termina saliendo el tam tam de la tribu”. Entiendo que con lo jodido que está el mercado laboral haya que defender la sinecura no vaya a ser que, con lo zotes que somos, nos vayamos a encontrar en la puta calle sin otra cosa que poner en el ridículum que nos comemos los calçots sin respirar y de una pieza y que además chanamos en un idioma muy útil en los alrededores de Sabadell pero no mucho más lejos.

Para terminar de hacer la rabieta absolutamente deliciosa para el que les sacude esta barbaridad de hoy, el espécimen équido arremetía contra el calvorota que interrumpe los anuncios de la cadena nacional de origen paleto que amenaza con huír de la cleptocracia paleta para narrarnos alguna vuelta suelta de la carrera porque el tipo alopécico cometió el error de contener a duras penas la hilaridad al ver al enano cabezón de las cuentas en Suiza tener que tragarse el sapo de que le pusieran el himno de España a todo trapo en “su” sarao.

Estaba yo en estas casi partiéndome de risa cuando he dado en pensar que con todo lo que debemos, hemos pagado una puta pasta para que un circo de una sola pista se celebre en la parte que más nos cuesta mantener de España, y encima para que un nazionalista salga allí a lucir su prominente mentón y su pétrea cara de chorizo paleto y victimista. Se me ha cortado la risa de golpe, y ahora mismo no le veo la puta gracia por ningún lado.

A ver cuándo cojones conseguimos independizarnos de todos esos paletos ladrones y que si quieren lucir barretinas y señeras se lo paguen ellos. Seguro que, como en todas las carreras de paletos ganará el hijo del rico del pueblo, un tal Pujol. Ya me he vuelto a cabrear. Está visto que no puedo leer el periódico.

Factor Eximente

Hoy veo la noticia de que la bobona Cristina se va a ir de rositas de los latrocinios gananciales de su maridito el balonmanista porque hay una pandilla de tíos con toga (llamarles jueces sería ofender a los que de verdad ejercen de tales) que dicen que la pistola humeante, el saco de pasta, el antifaz y el palacete no son indicios suficientes para imputarla.

En los mentideros de la opinión política se dice que gran mérito, o culpa, de ello la tiene el bufete de Miguel Roca, que son unos hachas de esto del torcer el derecho sin que grite y sin que le queden marcas, pero yo que soy un mal pensado estoy convencido de que en realidad ha sido porque los andobas togados se han dado cuenta de algo más importante: A pesar de que la Cristinita no tiene los rasgos de su hermana, padece la misma falta de capacidad mental que ella, y por lo tanto se meterían en un jardín muy gordo al intentar juzgar a una persona genéticamente imbécil. No cabe otra explicación para el hecho de que no se diera cuenta de que entraba pasta a espuertas en casa sin que su vasquito de cabecera diera un palo al agua. Es más, es tan mema que no sabe ni lo que firma.

Lo peor de todo esto es que puede sentar un precedente peligrosísimo, puesto que a partir de ahora bastará con mostrar la hipoteca que muchos firmaron en su día para demostrar fehacientemente que no están en sus cabales y que no hay instancia judicial que les pueda tocar ni la casa, ni los muebles, ni el viaje a Cancún, ni el cochazo que las putas cajas politizadas les financiaron en su día y que ahora nos toca pagar a los que no padecemos ninguna tara mental y nos conformamos con entramparnos con cabeza y que a base de ahorro y privarnos de lujos vamos pagando nuestras deudas y las de los demás a base de confiscatorios impuestos.

Si quieren los señores de las puñetas aún más pruebas ahí tienen a la gilipollas sectaria y filonazi de la Colau, que la pobre ni sabe hablar y se ha tenido que inventar el palabro “escrache” para definir el acoso que llevan a cabo ella y sus camisas pardas, y que sólo acosa a los de un lado porque no le da el cacumen para darse cuenta de que los del otro han robado lo mismo o más.

En caso de no aceptar la estulticia infinita como factor eximente tanto para estas dos féminas como para otros muchos individuos, ni lo de los jueces tiene nombre ni lo de las dos lo tiene fuera del código penal.

Lo que desde luego queda fuera de toda duda es que la justicia es igual para todos. Por los cojones.

No valdrá para nada

Probablemente no valga para nada, no, pero yo por si acaso ya le he dado al botoncico para, al menos, hacer ruido. Además, el Sr. Moris me merece algo más de confianza y de respeto que la Manjón.

http://www.change.org/es/peticiones/al-gobierno-al-congreso-y-a-la-audiencia-nacional-investigar-los-atentados-del-11-m

Por los que ya no tienen voz para pedir nada de nada.