Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Archivos mensuales: febrero 2013

Socialismo Popular

Se fue el anti-sistema leonés, más tonto que su ídolo futbolístico y más tramposo aún que él, y nos llegó el socialismo.

Mariano, bajo las siglas “peperas”, no esconde sino una ideología izquierdista más cercana al populismo de lo que muchos queríamos ver. Los hechos le delataban antes de gobernar, pero algunos memos como yo estábamos tan desesperados con el régimen zapateril que llegamos a creer que lo que podía venir era bueno, en vez de un poco menos malo.

El congreso de Valencia, la forma en que relegó al ostracismo a Gil, Otaola, y la base valiente y honesta, heroica, de su partido en las Vascongadas, eran un síntoma inequívoco de cáncer corrupto en el partido.

Su falta de reacción a perder a un sinfín de militantes bandera de lo que debió de ser el Partido Popular, desde Ortega hasta a Aguirre (me atrevo a incluirla por el discurso más que por los hechos), y su tolerancia a la corrupción en Valencia, Murcia e incluso en los despachos debajo del suyo, deberían haberme advertido de que lo que iba a llegar sería algo menos malo que ZP pero de que se iba a quedar muy lejos de lo que necesita España.

Y aquí estamos, en medio del despotismo desilustrado y socialista marianil, jodidos hasta la médula y con una casta podrida hasta el tuétano que todo lo controla. Todo del pueblo pero sin el pueblo sería un buen lema para este canalla gigantón, que todavía presume de su gestión económica y valentía del primar año de legislatura cuando la inversión extranjera huye espantada de una nación controlada por semejante panda de bandidos.

En este primer año estos son los logros más relevantes del sinvergüenza barbudo, y me voy a referir a la economía en exclusiva y en especial, a las mentiras que nos están colando en su convencimiento de que somos gilipollas perdidos:

–          Hundimiento del ritmo de crecimiento de las exportaciones del 12% al 1,7%. Tienen el getamen de decir que las exportaciones se están portando excelentemente, cuando la verdad es que si nuestra balanza comercial es positiva gracias a que somos tan pobres,  entre otras razones por lo que nos confisca Marianín, que las importaciones se han hundido aún más.

–          Caída de 1,3% del PIB, con todas las previsiones económicas apuntando a otro 1,4% para el 2013 y un gobierno empeñado en confeccionar cuadros macroeconómicos sobre la base de una caída de solo seis o siete décimas.

–          Incumplimiento del objetivo, revisado a favor por Europa a mitad de 2012, de nuestro objetivo de déficit público. No entiendo todavía de qué se congratula este memo, más teniendo en cuenta que todos los organismos de prestigio señalan una desviación aún mayor en 2013 y 2014 ante la falta de nuevas medidas para conseguir el equilibrio presupuestario. Antes al contrario, el genio del norte dice que ya está bajo control y que ahora es tiempo de centrarse en el crecimiento, y nos trae la panacea de las gasolineras, que es a todo lo que su cobardía llega a la hora de meter mano al cártel de multinacionales energéticas que nos empobrecen a todos para poder forrarse.

–          Desempleo: parafraseando a Fufinski, una braga.  Mejor ni hablar. Y a todos los que muestran incredulidad con la cifra, y sin ánimo de quitarles toda la razón, que vayan pensando también que si la cifra no es mayor es gracias a todos los que se están largando desesperados o se han tenido que ir aceptando penosas condiciones que les imponen la mayor parte de las impresentables empresas españolas relacionadas con la construcción, y a las que el sociata éste de pacotilla sirve fielmente junto con los sindicatos pesebreros UGT y CCOO.

¿Le importa esto a Mariano? Pues francamente salgo profundamente desilusionado de que el traidor Rubalcaba haya sido incapaz con la que le está cayendo encima con Bárcenas, de ganarle el debate del Estado de la Excreción. Esto le va a reafirmar en que va por el buen camino, el de ganar las próximas elecciones, que es lo único que le importa. Y si intenta hacer algo bien por el camino es porque necesita su voto y el mío llegado el momento.

¿De España? Ni nos acordamos ya de lo que es. Mariano está dilapidando una ocasión histórica de transformar, en medio de una situación de necesidad que justifica la medida y la hace imprescindible, toda la estructura de gobierno de esta cosa que llamamos nuestra patria.

Pero esta es tarea de un hombre medianamente valiente que se hubiera atrevido, entre otros, a:

–          Llevarse por delante al menos 2/3 de las estructuras de las instituciones, y con ello, a reducir de verdad los costes del estado, logrando el equilibrio fiscal bajando los costes en vez de confiscando a los súbditos (que no ciudadanos).

–          Exigir antes de cualquier ayuda a Cataluña que pida perdón por sus insultos continuos al resto de regiones de España, y a establecer unas condiciones de permanencia, si es que los demás queremos, en las que dejen de robarnos y encima culparnos de su putrefacción.

–          Meter mano a los partidos, los sindicatos y las organizaciones empresariales, privatizando completamente su soporte económico.

–          Hacer listas abiertas. Algo tan sencillo contra la corrupción y en lo que PP y PSOE están completamente de acuerdo en no permitir.

–          Perseguir (leyes hay de sobra para ello) de facto la corrupción en las organizaciones políticas.

–          Cambiar el sistema electoral español, en los que los votos de ciertos ciudadanos valen tres veces más que los de otros.

–          Liberalizar de una santa vez la economía, y llevarse por delante el robo de la energía y las telecomunicaciones en España. No se pueden quedar ustedes en pijadas como las gasolineras, a las que ni siquiera han tenido valor de meter mano hasta llevar más de un año gobernando.

–          Echar inmediatamente a Gallardón y derogar todas sus medidas hasta la fecha. Librar al poder judicial del político. Garantizar su independencia.

– Hacer que las leyes se cumplan (por ejemplo, pago a proveedores: dos años en vigor y como si no existiera).

–          Retirar toda la acción posible de las instituciones sobre la acción y la iniciativa privada. Es increíble que se siga permitiendo que montar una empresa es España sea un martirio y que al emprendedor se le vea como un ladrón.

–          Retirar las barreras de mercado que convenientemente, durante años, las familias de los hijos de los que mandaban con Franco han impuesto sobre nuestra economía.

– Y sobre todo: cambiar de una santa vez la universidad española. No puede ser que ninguna de ellas no estén entre las cien mejores del mundo cuando nuestras escuelas de negocio sí lo están. Y todo por el sistema de cátedras de por vida, tan propias del funcionariado, y por la asquerosa idea arraigada de que son instituciones independientes que no pueden colaborar con la empresa privada. La universidad ha de financiarse de ésta, y obligarla de esta forma a competir por la obtención de proyectos de investigación de alto nivel no sobre el tema que le apetece, si es que es el caso, al sabiondo (en el mejor de los casos, o enchufado más antiguo en el más frecuente) apoltronado, sino por los que demanda el mercado. Solo plantear esto parece pecado.

Y no sigo porque no tengo tiempo, pero, ¿a qué no es tan difícil y se le ocurren cien más a cualquiera?

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Estado de la Nación.

Una puta braga.

Una de espías

Llevo unos días asistiendo un puntín más atónito de lo normal al circo este de los espías que se dedicaban a juntar papelotes e historietas de unos y de otros, y a como se va sabiendo cada vez más que sabemos muy poco de la verdad del asunto. A primera vista es todo un tomo de Super Humor dedicado a Mortadelo y Filemón, con micrófonos en floreros para grabar a la ex-querida de uno de los miniyós de Kuato, pero cuantos más datos, o desinformaciones, van saliendo más se complica todo el fregado.

Ayer oí decir al representante del SUP, alias la UGT del sector madera, decir que en realidad no eran Mortadelo y Filemón, sino Mortadell i Filemò puesto que todo este ruido no era más que una cortina de humo para ocultar que era CiU la que estaba detrás de todo el pastel. Ello, unido al hecho de que la fundadora es hermana de una jerifalte de la rama sociata del nazionalismo paleto cleptocrático, alias PSC, suena a excusa no pedida. Ahora bien, otro sindicato de la policía nos dice hoy mismo que la poli paleta cleptocrática, alias Mossos, anda intentando meter las manos en el asunto. Más humo que se nos mete en los ojos.

Mientras se va moviendo el guiso de la olla podrida, yo no puedo dejar de hacerme preguntas de esas que sólo una mente enferma de mala persona como la mía es capaz de hacerse:

-¿Quién es el Superintendente Vicente, o Vinçenc? Hay rumores que dicen que el hermano de Freddy el Químico es algo más que amigo de no sé qué pájara de esta peculiar versión de la TIA. Son eso, rumores, al menos de momento.

-¿A quién pasaban la información? ¿A algunos? ¿A todos? ¿Sólo a unos?

-¿Quién pagaba todo el montaje?

-¿Tiene todo esto algo que ver con el enjuague con el que se cerró en falso el 11-M?

-Si los rumores de que también espiaron al actual e impresentable Ministro del Interior, alias el puto opusino paleto cleptocrático, ¿tuvo esto algo que ver con la reunión con ZP durante el traspaso de poderes y la posterior continuidad de la innoble política antiterrorista del régimen sociata?

-¿Para qué cojones tenemos un CNI, que dice no tener nada que ver y que se entera de estas cosas por la prensa?

-¿Encontraré trabajo antes de jubilarme?

Esta última pregunta no tiene nada que ver con todo este asunto… O sí. Estoy seguro de que si unimos toda esta podredumbre a la ya lamentable falta de seguridad jurídica en la que nos hayamos sumidos, la inversión sea extranjera o nacional se lo pensará más de cuatro veces en arriesgar un duro en este Patio de Monipodio.

Menudo fiestorro.

País Estrafalario

La semana pasada Marianín el Babas se despachó con una panda de periodistas de por ahí fuera, cantando las excelencias del sistema político y judicial ex-panyol, y aparentemente los guiris se tragaron la mercancía sin pestañear. Malos, en general, son los pedorristas autóctonos, pero es evidente que la desinformación es aún más palmaria en los que vienen de fuera. Una de las principales razones que daba el deportista de sillón para apuntalar su discurso comercial era que aquí no tenemos “partidos estrafalarios”.

Hasta cierto punto, comprendo que su trabajo es vender la mercancía y decir que el olor a podrido no viene de la masa de gusanos que está intentando hacer pasar como entrecot de buey de primera calidad, le va en el cargo. Ahora bien, hay cosas que de puro increíbles traspasan lo ridículo y llegan a lo insultante. Tendría razón, sin embargo, si hubiera dicho que no tenemos partidos mucho más estrafalarios que el país de puta pandereta al que dicen representar. Voy a intentar enumerar unas cuantos ejemplos para apoyar mis palabras, a ver si tengo suerte y me sale algo mejor que a él.

Estrafalariez (perdónenme el palabro) uno: Tenemos una monarquía pringada hasta las trancas en saqueos varios a las arcas públicas y privadas a golpe de presentarse con toda la jeta en todos los lados pidiendo pasta porque son quienes son. Malo es que la cabeza coronada sea, constitucionalmente, inmune a todos los efectos, pero pretender que la nena se libre de las mangancias de su muy peeneuvista marido cuando, al menos, le jaleaba es de andar harto de ácido. Aún así se acabará librando, fijo.

Estrafalariez dos: El líder de la oposición es el tipo más indeseable que ha pisado el Congreso de los Diputados desde el advenimiento de la democracia. Incluso más que Tejero, que era un mandao que encima se columpió y se tiró al barro sin que se lo ordenaran. El partido que lidera es la tropa más corrupta, choriza, incompetente e inicua que jamás se ha permitido el lujo de dar lecciones morales a nadie mientras se lo llevan a manos llenas. Aún así siguen siendo la segunda fuerza política en intención de voto.

Estrafalariez tres: Tenemos un sistema educativo público carísimo y gratuito (¿comorrrrl?) que no para de fabricar analfabetos. Aún así todavía hay imbéciles que pretenden, y hasta consiguen, vendernos la moto de que es guay.

Estrafalariez cuatro: Tenemos un sistema sanitario aún más caro y más gratuito que el educativo, lleno de pluriempleados que se aseguran el empleo en el que más cobran a base de tener atascado el que más nos cuesta. Aún así todavía hay necios que defienden la bondad de estas sinecuras que no curan.

Estrafalariez cinco: Tenemos una prensa partidista, apesebrada, forofa, vocinglera cuando quiere y silente cuando le interesa que en general desinforma aún pretendiendo informar. Quizá más, si cabe, cuando pretende informar. Lo peor, encima, es que en general pretenden hacer ver que son independientes y que no están al servicio de la ideología o el partido de turno. Con los dedos de una mano, y probáblemente me sobren cuatro, se pueden contar los medios realmente privados que, por lo menos, no nos cuestan pasta a los contribuyentes mientras se dedican a defender sus posiciones políticas. Aún así seguimos pagando todos a los unos y a los otros para que sigan cocinando el pastel de heces y nos lo sirvan a diario.

Estrafalariez seis, la madre de todas ellas: Tenemos un Gobierno que ganó las últimas elecciones generales con un número de votos y diputados histórico, con un programa vago pero medianamente coherente, que una vez que sentó sus posaderas en la bancada azul del Congreso de los Diputados, y probáblemente unos minutos antes, se limpió el ojete con él y ahora se dedica a hacer lo contrario de lo que prometió a hacer, a amagar y no dar, a mantener un perfil bajo, a crear comisiones de estudio que no llegan a conclusiones, a anunciar reformas y a acochinarse en tablas en cuanto los voceros de la progresía dicen algo. Ya escribí hace tiempo que yo quería un gobierno de corte liberal pero me conformaba con uno democristiano, y que en realidad me he encontrado con unos socialdemócratas al dente que no paran de dar palos de ciego. Aún así son el primer partido en intención de voto.

Dudo que mi conclusión les interese lo más mínimo, pero si han llegado a leer hasta aquí digo yo que ya les dará igual aguantar durante unos caracteres más y llegar a leerla. Si es así, allá va:

Somos un país de mierda, tan estrafalario que a pesar de que ni tenemos gobierno, ni tenemos oposición, ni tenemos justicia, ni tenemos sanidad, ni tenemos monarquía, seguimos sin tener una alternativa viable a los meapilas acomplejados del PP.

Aún así, todavía hay que dar gracias de que Mr. Bershka tenga parte de razón y no haya aparecido todavía un salvapatrias modelo Berlusconi o aún peor que nos termine de descarajar lo poco que nos queda por salvar.

PS: No he añadido en las estrafalarieces a los tontos de la polla de los actores porque he decidido que además de no ver sus putas películas puesto que ya las pago, tampoco voy a hablar de ellos en una temporada. Estoy en modo mujer fatal y les voy a fustigar con el látigo de mi indiferencia.

Otro que está harto

Ya he enlazado algún otro artículo de http://www.desdeelexilio.com, lugar donde mentes probáblemente mejor amuebladas que la mía le meten mano a casi todo, pero la que hoy voy a enlazar me ha parecido especialmente interesante.

Además, esta imagen que aparece en el artículo me ha gustado, y no puedo evitar ponerla:

vascuence_por_saco_no

http://www.desdeelexilio.com/2013/02/12/han-conseguido-el-vascuence-tambien-sea-peligro-para-personas-ademas-haciendas/

Cada vez somos más los que estamos hasta las narices de que nos metan la mano en la cartera con la excusa de las lenguas. Vayan a la mierda, todos.