Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Archivos mensuales: diciembre 2012

Menú navideño

Ya les he dicho varias veces que ando muy desganado. Esto de la búsqueda de empleo me agota moralmente y casi no me deja energía para nada más. Para intentar superarlo creo que voy a iniciar una dieta rica en fibra, puesto que madres, padres, muertos, parentela y dioses no me faltan para defecar en todo lo alto de ellos. Para ir metiéndome en harina, por cierto, y mientras la situación no cambie me niego a volver a hablar de vascos y catalanes. A partir de ahora hablaré de paletos con chapela y paletos cleptócratas, que me parece mucho más respetuoso con los pocos que puedan quedar en estas dos regiones que no traguen con el nazionalismo imperante en ambas.

Hoy voy a declarar inaugurada la temporada de plastas en todo lo alto de la cocorota de alguien no con los hijos de puta saboteadores del metro madrileño, ni con los paletos cleptócratas de ese pequeño país al noreste. El zurullo inaugural se lo va a llevar el mamón opusino alopécico y sospechoso de mangancias proveniente también de ese rincón de Ex-panya que tenemos por Ministro del Interior, y por extensión su jefe y todos sus conmilitones. Y lo que sobre, que caiga en los impresentables que pasan por jueces de la Audiencia Nacional, que su buena palada por toga también se merecen.

La razón es aviar: Hoy hemos tenido la noticia de que una de las acusaciones populares en el caso del chivatazo del Faisán se retira del proceso porque el ex-magistrado y nunca juez Garzón en su día les obligó a unir su acusación a la presentada por el PP. La asociación profesional de la Guardia Civil llamada Unión de Oficiales se retira del proceso. Si esto no apesta a apaño, entonces es que lo que ahora mismo me estoy agarrando con las dos manos no son mis pelotas. Lean la noticia, por favor, que tiene delito y nunca mejor dicho.

Cuando voté, a riesgo de mi salud y visto lo visto de mi hacienda, al PP en las pasadas elecciones generales estaba dispuesto a tragar con bastantes cosas y a perdonar muchos errores, pero lo que no estaba dispuesto ni esperaba tener que ver era que el cambio de Gobierno significase una innoble y humillante continuidad con la traidora política zETAperil en el asunto del terrorismo mafioso de los paletos de la chapela. Cuando el puto calvo opusino se reunió a puerta cerrada con zETAp durante el “ejemplar traspaso de poderes” ya me maliciaba algo. Cuando no se cambió la política penitenciaria me empezó a resultar muy difícil mirar para otro lado. Con lo del cabrón asesino de Bolinaga ya se me inflaron las gónadas. Con esto ya me revientan.

Es por eso que desde esta humilde caja de fruta que pasa por mi tribuna conmino a los militantes decentes que puedan quedar en el PP a solicitar públicamente de los jefes del partido que cambien el rumbo, que vuelvan a la línea de dureza con quien la merece y se dejen de pasteleos y de manejos con cosas tan serias o que de lo contrario abandonen pública y sonoramente el partido que ahora ya no representa sus principios.

Yo ya lo avisé y ahora me reafirmo: O cambian de política o no les vuelvo a votar. Dicho queda.

Batas blancas para las ratas negras

 

Esto del blog ya nos tiene superados. Es un ejercicio terapéutico el de despotricar en privado, hasta que uno se da cuenta que a la nula carencia de talento para ello, se le une la carestía absoluta de tiempo para ponerse a la tarea. Esto resulta en malos textos y un atasco importante de personajes a los que afear, pero que le vamos a hacer, oiga: no vivimos de esto.

Para quitarme una cuenta del rosario de melones con que nos carga la casta política a los ciudadanos, voy a rezar un poco de otra no menos dañina: la de los funcionarios de la presunta salud pública.

Y como introducción, y con el fin de que el lector disfrute de verdad de la buena escritura en lengua española, me permito traer al mismísimo Licenciado Vidriera de nuestro nunca bien ponderado Miguel de Cervantes, y su opinión sobre los médicos malos, que en la mía, son la gran mayoría de los que controlan los grandes centros hospitalarios:

“porque no hay gente más dañosa a la república que ellos. El juez nos puede torcer o dilatar la justicia; el letrado, sustentar por su interés nuestra injusta demanda; el mercader, chuparnos la hacienda; finalmente, todas las personas con quien de necesidad tratamos nos pueden hacer algún daño; pero quitarnos la vida, sin quedar sujetos al temor del castigo, ninguno. Sólo los médicos nos pueden matar y nos matan sin temor y a pie quedo, sin desenvainar otra espada que la de un récipe. Y no hay descubrirse sus delictos, porque al momento los meten debajo de la tierra”.

Y ustedes me perdonarán, ahora me toca seguir a mí, ya que necesito un poco de desahogo.

Hace falta tener la geta de blindaje de carro de combate israelí para participar en las rebeliones autonómicas contra la privatización de la sanidad. Pero, ¿qué privatización? Miren, yo también estoy en contra, ya que es una privatización light, al estilo de la social democracia pusilánime del PP de Rajoy.

Muchas gracias por preocuparse ahora por mí. Les resumo mi breve mensaje: ahora que ya han vociferado un rato para salvarnos la vida, déjenme decirles que son ustedes unos sinvergüenzas provistos de una geta que ríase usted de las cabezas de Pascua (tamaño y dureza).

Tengan el valor de salir a la calle a protestar porque tienen miedo de perder ciertas prebendas de su trasero acomodado de funcionario. Las reformas de ciertas autonomías distan mucho de lo que muchos deseamos: déjenme a mí la libertad de pagar el hospital al que me quiera ir a morir, sin que me lo imponga su estupendo sistema del lugar donde esté  empadronado, toda una loa al sentido común dicho de paso.

No han mostrado la menor manifestación de preocupación por el hecho de que en diez años los costes sanitarios se hayan multiplicado, como mínimo,  por tres, con un buen pellizco de la tarta devorado por sus subidas salariales incluso con vacas flacas; este crecimiento del coste, sin parangón en cuanto a ingresos ¿a qué se les adivinaba insostenible pero a ustedes les importaba un carajo mientras no afectara su cartera?

No recordamos huelga alguna por la privatización de los servicios de vigilancia, mantenimiento, comidas, limpieza, entretenimiento, lavandería, cafetería, residuos, jardinería y riegos, y un largo etcétera e sus hospitales. Claro, es que esos son  compañeros de poca  monta, ¿verdad? Pues ahora se les estaría muy bien empleado tener que joderse.

No se les reconoce en manifestación alguna cuando las camas exceden los pacientes, contra los despidos de residentes e interinos que les pegan mil vueltas porque ellos sí tienen que ganarse una renovación; contra las listas de espera, el pago por recetas, la “externalización” de la atención hospitalaria y, de nuevo, un largo etcétera.

¿Cómo tienen ahora la desvergüenza de decir que van a la huelga por nosotros?

Ustedes nunca se han preocupado por nosotros.  Cuando nos despedían en el sector privado a decenas de miles por mes y a ustedes les subían el 4% el sueldo, no les oía queja alguna, más bien votaron en  masa borreguil  a la mano que les daba de comer.

Cuando he ido a sus hospitales, me he sentido degradado hasta límites incompatibles con la condición humana. He padecido su crueldad en primera persona, la he visto con familiares de otros pacientes, con todos los allegados que sufrían, y mil veces me he tenido que contener al verles disfrutar del placer de someter a sus congéneres, de ejercer su poder sin límites sobre ellos. Para mí era inimaginable pensarles capaces de acongojar a enfermos con represalias cuando sus familiares iban a los departamentos de “atención al paciente” a buscar consuelo, que no resarcimiento, para volver más humillados si cabe. Son ustedes la depravación de la condición humana precisamente en el que debiera ser el templo de su cuidado.

Miren, como en tantas otras ocasiones: no en mi nombre. Si estuviéramos preocupados, tal vez ya les habría acompañado alguna que otra persona ajena a su sindicato de terror, pero hasta las ratas serviles que pastan en otros sectores les han dejado solos. Váyanse con su cuento a tomar por el culo. Son ustedes unos golfos, unos vagos, unos maleantes, unas sabandijas y unos parásitos de la peor calaña. No solo son mentirosos e hipócritas, es que además tenemos que soportar en ustedes el efecto inmediato que el poder genera en las personas de naturaleza mediocre: su infinita crueldad. Verles faltar a su juramento sin pestañear les convierte en peores que los males a cuyo combate prometieron consagrar sus vidas. Menuda banda. Como para protestar para salvarnos. ¡Qué generosa panda de cabronazos!

Si de verdad están preocupados por nuestra calidad de ciudadanos, por nuestra salud y por nuestra libertad, reclamen nuestro derecho a decidir si pagar la mierda de servicio que nos dan al precio que el ejecutivo de turno nos lo cobra, o de irnos a la institución que nos podamos permitir y más nos convenga. Dicho sea de paso, ustedes y sus colegas funcionarios lo hacían a través de una Mutualidad prohibida para el resto de trabajadores. Tampoco protestaron nuca por esto.

Menos mal que tienen a Gallardón haciéndoles el juego sucio de las malas privatizaciones, de forma que le puedan echar en cara al gobierno social demócrata “rajoyano” el acabar con los servicios elementales públicos. Deberían hacer a partir de ahora el  juramento “gallardoniano”, incumplible por definición e inmune al perjurio por tanto. Les va que ni al dedo, amputado por supuesto.

¡Y estos son los que nos tienen que sanar!

Organización de Capullos para la Desfachatez

Miren, hay poco tiempo, pero me siento obligado a echar unas líneas, más que nada, porque el profesor Fufinski me animó ayer a ello. Iba a hacerlo sobre nuestros escoceses kosovares nietos de cartagineses, pero ayer apareció por Madrid un sinvergüenza vil y bellaco como solo las prostitutas del servilismo de los poderosos saben ser.

Cierto es que soy el keynesiano del blog, pero no por ello somos sospechosos todos los que escribimos aquí de mirar bien al socialismo.

Ahora bien, esto es una cosa, y otra ver al grandísimo hijo de la gran puta del Angel Gonorrea este venir a tu país, en medio de un drama social, a llamar a un cuarto de la población poco menos que vagos degenerados, portando el mensaje de un pseudocapitalismo empeñado en destruir la competencia y el mercado perfecto.

Hay que ser canalla para argumentar de esta manera sus fabulosas dieciséis ideas.

Ahora vamos con todo aquello de lo que no trata esta puta barata con sueldo de multimillonario: nada al respecto de la necesidad imperiosa de liberalizar mercados tan importantes como el energético y el de las telecomunicaciones.

Ni una sola palabra hacia Europa para pedir que desatasque los canales de la política monetaria, de forma que nuestro sistema bancario vuelva a prestar dinero.

Nada al respecto de eliminar la descomunal estructura político funcionarial española, con el gasto corriente que conlleva, invertido en gigantescas colmenas de parásitos dedicados a manipular y obstaculizar la iniciativa empresarial en su provecho.

Para qué hablar de  los márgenes empresariales en ciertos sectores, algunos ya mencionados anteriormente, y de la necesidad de moderarlos, como recomienda, entre otros, el FMI. Léase, bastardo hijo de mil padres, el peso de los salarios según las últimas estadísticas del INE en la composición del PIB español frente a la de los márgenes de las empresas.

No ha pedido que el poder judicial entre a hacer justicia con los dirigentes del Banco de España, con los de  las bancas en quiebra y con los políticos negligentes y corruptos, que desempeñaban cargos en instituciones públicas responsables de esta situación, de forma que el escarmiento sirva para que no se repita en el futuro nada de lo ocurrido.

Nada a favor de terminar con la reserva fraccionaria en los sistemas bancarios de todo el mundo, verdadero timo de la estampita al que nos someten a la gente honrada, trabajadora y ahorradora.

Verá, nuestra  sociedad, desesperada por obtener o conservar un trabajo, está tan entregada a aceptar lo que sea que en tiempo record, ha conseguido que la rentabilidad de las empresas aumente y los costes unitarios disminuyan hasta el punto de empezar a hacer atractivo al país de nuevo. Lástima que con la ausencia absoluta de financiación nos tengan ustedes, los poderosos del globo,  a diez metros de la orilla pero lastrados a un bloque de hormigón. Vea usted como aun así nuestra balanza comercial sería ya positiva de no ser por nuestra dependencia exterior de la energía.

El verdadero problema de España es su asquerosa clase política, analfabeta intelectual y corrupta hasta el tuétano, pero poderosa hasta aglutinar el control de toda la sociedad en su favor. Ya sabemos que los españoles tenemos defectos. Ya conocemos que los hay muy vagos y aprovechados, y no somos sospechosos de no admitirlo en este blog. Pero por lo general somos abnegados y salimos de estas situaciones históricamente mucho mejor que otros pueblos, aunque luego lo estropeemos guerreando entre nosotros.

Con todo ello, me quedo con el más vago de mis compatriotas antes que con una puta rastrera del poder como usted. Ya que Mariano no tuvo huevos a decírselo, lo que no sorprende a nadie, se lo proponemos desde aquí: Los spindoctors de mierda como vos son equiparables a los nazis o a los stalinistas.  Muérase pronto por favor. Le recomiendo el estilo español: salte de un cuarto piso de un apartamento a punto de deshaucio, y avise para que podamos disfrutarlo todos. El mundo será mucho mejor desde que toque usted suelo.