Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Archivos mensuales: mayo 2012

Pensamientos profundos

Creo que estoy atravesando una crisis existencial, o algo así de nombre igualmente rimbombante, porque no tengo ni ganas de tener ganas. O eso o es que soy humano y saber que me voy a quedar en el puto paro de aquí a dos semanas y algo me afecta. Es una de esas épocas en las que a uno de la por pensar en cosas profundas, como por ejemplo las siguientes:

Lo profunda que debe ser la falta de moral de todos los tipos que han estado durante todos estos años en los consejos de administración de las cajas de ahorros de cualquiera de las taifas españolas.

Lo profundos que son los bolsillos de esos mismos tipos para conseguir hacer desaparecer las jubilaciones y finiquitos millonarios que se han introducido en ellos, tras haber cobrado unos enormes sueldos durante años por ser las marionetas de los partidos políticos que allí les colocaron.

La profundidad de la garganta de MAFO para aguantar hasta hoy mismo en la poltrona del Banco de España tras permitir todas las tropelías que ha permitido durante los siete años y medio de Zetaparismo y los seis meses largos de post-Zetaparismo que lleva con el culo clavado en dicha poltrona sin que nadie se haya atrevido más que veladamente a sugerir que este tío donde debería estar es delante de un tribunal intentando defender su inocencia de más de tres y más de cuatro delitos.

La profundidad de la traición a España y a los españoles del PSOE, con ZP y RbCb a la cabeza para, teniendo la ocasión que tienen para hacer sangre contra Rajoy y su pandilla, anden callados como putas y agitando el espantajo del IBI de la Iglesia Católica para intentar desconcertar al ganado lanar. Eso sin hablar de su profunda sumisión a Prisa y todo el conglomerado de intereses prisáicos, inconcebible en ningún país civilizado en el que la ley del mercado funcionase de forma mínimamente libre.

La profunda connivencia del PP en el desaguisado cuando han permitido a MAFO seguir donde estaba más de tres minutos tras ganar las elecciones de forma arrasadora y muestran las pocas ganas que tienen de que el asunto se airee convenientemente en la prensa, en el Parlamento y en los juzgados. Si no actúan como deben es porque probablemente ellos también se las comían de dos en dos, o de tres en tres.

La insondable profundidad de la estupidez PePera si esperan que o bien los de aquí nos creamos su impostada actitud de firmeza ante la UE, o bien los de fuera se crean que con cuatro parches y tres puntadas sin hilo van a arreglar los profundos problemas que ahora mismo afronta España para que algún inversor extranjero se crea que puede merecer la pena arriesgar su pasta en deuda pública o privada de por aquí.

Si no es estupidez, entonces se trata de maldad aún más profunda, manejando los tiempos y dejando que la situación llegue a extremos tales que sea evidente hasta para el apesebrado izquierdoso más recalcitrante que hay que cargarse las putas autonomías, hay que sacar las sucias manos políticas del sistema financiero y que hay que limitar de forma lo más inamovible posible el omnímodo poder político en todos los sectores, especialmente el judicial.

Quizá mi desgana se deba a todas estas cosas, o quizá a ninguna de ellas y no sea más que culpa del calor, que ya viene apretando, cual si fuera familia del tal Riesgo, imitando a su prima.

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Pusilandia

Esta es la tierra de los pusilánimes. Aquí los fabrican las mamas del nuevo régimen y los educan Rubalcaba, Tele 5 y la Sexta.

Y aquí estamos los radicales marginados, para cagarnos en los cien mil hijos de puta vascos y catalanes que han venido de nuevo a una ciudad española a insultar a la presidenta de la región de turno, a la representación de la Corona y sobre todo, al himno de Pusilandia.

Ha sido muy hermoso escuchar al cabronazo vendido hijo de puta del comentarista de turno de TVE diciendo que las aficiones han dado una lección. A los dirigentes, chorizos de marranos criados en piaras de aguas corruptas y envueltos en tripas de ratas, aseverar que ha sido una fiesta del fútbol. Y a la masa abobada por el espectáculo deportivo, tragándose toda esta patraña oficial engendrada y parida desde las entrañas más profundas de la masonería enemiga de la nación.

Son unos ineducados, soberbios, prepotentes, arrogantes, macarras y chulos de puta (o sea, de sus madres). Venir a faltar al respeto de esa forma a la casa que los acoge, al país y al nombre de la competición en la que participan, cobijados en el anonimato y la protección cobarde de las multitudes, es tan bajo que es inimaginable que se produzca en cualquier otro país del mundo si tenemos en cuenta la bendición que autoridades, filósofos de peli subvencionada, intelectuales de pollo frito, locutores de gafas de pasta, escribanos al dictado y otros messis (retrasados) amamantados por el poder, otorgan a estos actos.

Supongo que toda la acción para evitar que esto se produzca de nuevo va a quedar en financiar la bancarota de Catalunya desde el Estado Espanyol, al que tanto le han echado en cara lo de Bankia. Y de paso poner nuestro tipo de interés en el 6,3%, al borde del 7% técnico a partir del cual se rescató a Grecia, Irlanda y Portugal.

Por todo esto, no me queda más que la pataleta y el desahogo fruto de una indignación asfixiante no sólo con esta gentuza parida de las malas entrañas de putas preñadas de mil padres bastardos, sino con una ciudadanía que mira para otro lado, que piensa que no es para tanto o que se traga que esto es la libertad de expresión: el insulto al himno de tu país y por tanto a todos sus ciudadanos y a la patria que forman. Un himno que como símbolo sólo tiene parangón en una bandera que, ni que decir tiene, no ha hecho acto de presencia en el magno evento.

Imagino que la Cámara de Comercio de Madrid estará tan contenta con los 12 millones de euros que dicen que esta humillación deja en la Villa y Corte. Negocio sin par el del intercambio del honor de España por un par de indemnizaciones de directivo de caja de ahorros. Sí señor.

Por mi parte se pueden meter la selección (que aquí se llama selección y en el resto del mundo el nombre del país) por el culo en tanto juegue cualquier payaso millonario de algunos de estos dos clubes de putas, hijos de ídem y demás herederos. Participar de lo visto hoy con felicitaciones a la grada y luego representar a España por un dinero que no les hace la más mínima falta es tan bajo, tan ruín, tan villano y tan despreciable que preferiría ver once ratas con la elástica roja que a estos gérmenes de peste bubónica vendidos por cuatro perras (para ellos).

No caerá la breva de que pase algo en la vuelta a casa, así que nos consolaremos con la tierna imagen de Pep y Manel al final del partido. Sólo ellos consiguieron aplacar el asco, la decepción y la euforia hermanándonos a todos con el universal sentimiento de ternura que despierta la contemplación del amor más puro. Sólo ellos podían fundir los colores rojiblancos, ikurriños, senyeros y azul granas en una bandera multicolor de integración y alegría. ¡Que bonito! Que pena que una grada tan paleta como la de esta noche les privara de su merecido “que se besen”. Espero que la noche de celabración en Chueca les compense. Snif.

Ejemplo de rectitud

El otro día saltó a las páginas de algunos diarios la noticia de que un grupo de empleados de una empresa habían sido convocados por su jefe para explicarles una serie de órdenes que ya habían recibido de forma oficial. Estos señores acudieron a Madrid desde sus diferentes lugares de trabajo, a gastos pagados, con dietas y con coches de empresa. Una vez en el lugar en el que su jefe les había citado, y una vez firmado lo de las dietas y los gastos, le dijeron al jefe que para chulos ellos y que le iba a explicar las cosas a la pared porque ellos no entraban a la reunión. Y se piraron. Con dos cojones, o dos ovarios en su caso.

A cualquiera que se le cuente esto y que trabaje en cualquier empresa más o menos digna de tal nombre la primera pregunta que le surgiría sería: ¿Ha quedado alguno por irse a la puta calle? Pues resulta que no está ninguno en la rue. Ni uno solo ha sido puesto de patitas en la fucking street. Este es el punto en el que al que le cuentas la historia se le desencaja la mandíbula, el ojo izquierdo empieza a rotar de forma antinatural en dirección contraria a las agujas del reloj y el ojo derecho amenaza con salirse de su respectiva órbita.

Para evitar que mis lectores sufran algún tipo de efectos peligrosos para su salud, voy a aclarar el asunto: Son funcionarios. Bueno, son algunos funcionarios y otros cargos políticos, que no se sabe que es peor. Se trata de los excmos e ilmos rectores de las novecientas mil universidades que hay repartidas de forma aleatoria por la geografía española. Sí, hombre, ésas de las que ninguna está entre las mejores doscientas del mundo. Que sí, ésas de las que salen tantos titulados universitarios que el mercado no demanda. Sí, sí, ésas que tan carísimas nos salen y en las que el personal, sobre todo el docente, es seleccionado con criterios de excelencia en la limpieza de bajos del que manda o de tenencia de carné de afiliación al partido o sindicato de turno.

¿Y saben por qué pasan estas cosas? Pues por lo de casi siempre: Porque tenemos a la cabeza de eso que pasa por educación en España a otro fachita acomplejado con ganas de hacerse perdonar su condición por la progrería prisáica. A este imbécil en particular ya le dí cera hace un tiempo cuando dijo que era “uno de los vuestros” delante de los hijos de puta sectarios y apesebrados de la ceja, por baboso y por arrastrado. Esta vez además de baboso y arrastrado el tipo está quedando como un imbécil y un mierda, por mucho que salga a decir por ahí que la actitud de los rectores es impresentable y que bla bla bla. Otro marianista que por miedo a que en cualquiera de las teles pueda salir abucheado de algún sitio o que le hagan alguna pregunta incómoda prefiere mantener un perfil serpentino y bidimensional en vez de hacer su trabajo: Gobernar.

Sigue siendo más de lo mismo en la criminal inacción que este Gobierno mantiene a nivel general. Y mes que pasa, mes que hay que pagar todas las nóminas del monstruoso entramado clientelar que todas las taifas se han montado con la excusa de sacar analfabetos con título universitario en su pueblo. Y para añadir el insulto a la herida, encima de pagar la cama nos fornifollan, cosa que se está convirtiendo en habitual.

Siendo así las cosas con cuatro mierdas dentro de nuestro propio país, ¿cómo no nos van a mear en la jeta los ingleses con lo de Gibraltar?. Así no vamos a ningún lado.

Otra versión

Al parecer, las opiniones del Sr. Centeno nos parecen por estos lares propias de un descerebrado más que de alguien a tener en cuenta. Pues bien, busquemos otra versión, de alguien más moderado en sus expresiones pero que ha venido diciendo básicamente lo mismo durante estos años: Alberto Recarte.

Ha publicado otro de sus tochos, al estilo de aquel primer “Informe Recarte” de hace unos años.

Alberto Recarte: La salida de la crisis de la España del Euro. 

Yo todavía no he conseguido pasar de la primera página, estoy un poco vago, he de reconocerlo, pero les prometo terminar de leerlo durante el día de hoy, aunque me cueste.

Disparate real

Interesantísimo artículo del Sr. Roberto Centeno, personaje que sabe bastante más que yo de economía, cosa que es tremendamente fácil, y que lleva una larga tradición de no equivocarse demasiado en sus predicciones en cuanto a la severidad de la crisis y cuya interpretación de los datos suele ser casi siempre más severa que la de otros muchos. Es por ello que tiendo a creer más en sus predicciones e interpretaciones que en las de otros mucho más moderados, aunque las tome con un granito de sal.

Les recomiendo encarecidamente su lectura.

Roberto Centeno: El equipo económico, en estado de pánico. 

Es para salir corriendo o liarse a palos, lo que venga antes.

Economía cuántica

En contra de lo que las izquierdas en general, y esta mierda de izquierda española que tenemos que sufrir en particular, piensa la economía no es una cuestión de sentimientos, o de animadversiones de “el capital” y “los especuladores” contra este bendito país cuyo nombre les da vergüenza pronunciar y que están empeñados en descojonar. Siento decirles que la economía se basa en “cuántos”. Con tilde, aunque esté de moda pasarse las tildes por el mismo sitio que Griñán y compañía se han pasado la ley durante un huevo de años. La tilde, mal que les pese a los apologistas de la magnífica y onerosísima factoría de analfabetos funcionales que pasa por educación secundaria en España, futuros votantes de izquierdas, llamada ESO, es una parte fundamental del lenguaje.

La explicación es bien sencilla, y se resume en una serie de preguntas y respuestas que voy a poner a continuación, para que incluso Elena Valenciano y Soraya la Imbécil lo puedan entender. De que lo entienda Tardá por supuesto desesperé hace tiempo, aún antes de desesperar en el caso de Cayo.

¿Cuánto pagamos de interés? Si pagamos poco con respecto a Alemania, nadie nos compra deuda.

¿Cuánto debemos ya? Pues la cantidad exacta está más o menos a mitad de camino entre un montón y un cojón de pato viudo. En cualquier caso, un porcentaje del PIB lo suficientemente grande como para que ya nuestros hijos tengan que ir pensando en que sean nuestros nietos los que paguen nuestras deudas.

¿Cuánta seguridad hay de que devolvamos la pasta? Ahora mismo relativamente poca, como muestra una prima de riesgo desbocada aún a pesar de la ayuda más o menos encubierta del BCE.

¿Cuánto robamos? Desde fuera se considera a España una gran caja negra, al igual que nosotros consideramos a cualquier otro país que nos la pela, e incluso a los que no nos la pelan. A la gente en Niu Yorr le da igual si es un banco, una caja, el Gobierno de España o el ministrín más arrastrado de la taifa más mierdosa: Todo es España. Y de España no dejan de salir noticias de chorizadas, corruptelas, mangancias, triles y demás tejemanejes político-económicos de lo más apestoso.

¿Cuánto hace el Gobierno para poner orden? Pues por mucho que a Charlie Rubalcaba y a sus ángeles retrasadas se les llene la boca chillando sobre los recortes, muy poco y muy despacio. Todavía no ha desaparecido ni un solo ayuntamiento. No se ha eliminado ni una sola Diputación. No se ha recuperado ni una sola competencia de las ruinosas taifas, salvo no sé qué gilipollez de los cauces de los ríos que ZP traspasó pero que no llegó a traspasarse. No se ha eliminado ni un solo cargo político. No se ha reducido el porcentaje de PIB que maneja el dinero público. No se ha privatizado ni despolitizado ni una sola de las cajas, estén en ruinas o no, se hayan fusionado o no. No se ha eliminado ni un pequeño porcentaje de la puta mierda de burocracia que haría falta podar para que la iniciativa privada empezase a arriesgar su dinero creando riqueza.

¿Cuánto tiempo tardaremos en salir de ésta? Pues en mi humilde opinión entre mucho y muchísimo, lo suficiente para que a los que ya nos pilla peinando canas este carajal, la jubilación sea algo que nos empiece a sonar a ciencia ficción barata, de la de papel de plata y pistolitas con lucecitas.  En cualquier caso, cada minuto que el hijoputa baboso del Nerón Galáico pasa mareando la perdiz y procrastinando significa otros cinco o seis que los demás seguiremos jodidos remando a contracorriente para mantenernos donde estamos o un poco peor.

Y, como conclusión, la razón cuántica fundamental es que hasta ahora los inversores, dueños soberanos de su dinero y en qué lo invierten, han llegado a las conclusiones de que hay gato, vivo, encerrado, y de que el hijoputa no sólo no está muerto sino que está tomando cañas, y que para que otros se lo gasten en farlopa y putas, pues que pasan de arriesgarlo, por mucho interés que paguemos. Así que, queridos lectores, o empezamos a abrir ventanas y sacudir escobazos para que el gato salga haciendo fú o cualquier día nos encontramos teniendo que echarlo a la paellera para no morirnos de hambre.

Esto se hunde

Entiendo que a mis compañeros de blog, la segunda reforma financiera de este gobierno les parece altamente censurable ya que supone una nueva intervención intolerable en sus perfectos mercados.

El que escribe, suscribe que el mercado bancario es atrozmente imperfecto e incluso malintencionado, y precisa de regulación, vigilancia contínua y llegado el caso, intervención.

En la última semana la avalancha de acontecimientos ha hecho imposible que dedicaramos líneas a valorar cada uno de ellos. Así que veamos a modo de resumen y en esta mezcla heterogénea de opiniones sin orden ni concierto, lo que pienso que pasó la semana anterior.

Lo primero es hablar de Bankia. Ni uno sólo de los indignados se queja de MAFO, pero este tipejo es lo más ruín que ha tenido España en cargo independiente si uno no mira hacia el poder judicial. A estos cabrones mentirosos del PSOE y su cuarto poder vociferante, hay que recordarles que la entidad se creó en 2010, en pleno ejecutivo sociata y cuando MAFO ya tenía la butaca bien deformada al contorno de sus acomodadas nalgas. A Caja Madrid, bastante fastidiada por la nefasta politización de las cajas españolas resumida en la gestión de Blesa, le hicieron comerse a Bancaja y su Banco del Mediterráneo.

El proyecto del que ahora habla el diario independiente de la mañana de una gran caja del PP, no fue sino un conjunto de leñazos entre el PP valenciano y el madrileño. Entre estos últimos, la batalla dio comienzo tras la impresentable guerra civil en la que la señora Aguirre, tan de liberal como se las da ella, trataba de situar a su Ignacio del Río como presidente de la caja del osito.   Luego vinieron las leches entre populares madrileños y valencianos para pelar la cuota de poder que correspondia a los “cajamadrileños” y “bancajeros” en la resultante de la fusión. Después, un pésimo gestor público, Olivas, al que hemos hecho multimillonario en reconocimiento de los servicios prestados, le hizo la vida imposible  a Rato cuando lo que tenía que haber hecho es dimitir con deshonor por el hundimiento que su gestión produjo en Bancaja.

En este panorama, en plena crisis financiera y con una ministra de economía tan espantosa como Elena Salgado, Bankia iba arrastrándose al borde del precipicio a medida que la situación del sistema financiero español y la crisis se deterioraban. Ni Rato ni el mismísimo Tamaríz habrían salvado a Bankia de la intervención una vez fracasada una ampliación de capital a la que sólo acudieron engañados los pequeños depositarios pensionistas, que ahoran han visto el valor de su dinero reducido nada menos que a la mitad tras la sesión de bolsa de hoy. Hace una año, cuando la situación para recurrir a financiación par ampliar el FROB era mucho más favorables, habría sido posible inyectar una liquidez en la entidad que tal vez la habría salvado la catástrofe. Pero MAFO no advirtió de nada, ZP y Salgado estaban con RbCb a lo suyo con la ETA, y en España no había nadie con un mínimo interés por las propiedades de los ciudadanos que en forma de accionistas, se han pegado una castaña de aupa, llevándose por delante lo que es más grave aún: la credibilidad de nuestro sistema financiero al completo. Tendría el PSOE mucho de lo que callar, pero tienen en frente al PPardillos y hacen bien en arremeter contra Rato y su partido en la nación de los ciudadanos borreguiles que no se enteran de la misa, la media.

Lo segundo es la reforma del sistema financiero. En primer lugar tiene el efecto perversísimo de saber quién va a seguir financiando al estado español. La mayor parte de la deuda emitida por nuestro estado ha sido adquirida por los bancos españoles. ¿Cómo la van a seguir comprando si tienen que destinar activos circulantes a provisiones? ¿Podrán seguir recurriendo a las subastas del BCE al 1% sin que los alemanes se quejen del crecimiento de la deuda de nuestros bancos y de su exposición a la deuda española? ¿Y si ahora se les ocurre a los analistas independientes el que la deuda española es un activo semitóxico y hubiera que provisionarla también? Bueno, pues a hacer las maletas y a irse a otro país, salvo que nos saliésemos de inmediato del euro con una peseta devaluadísima que nos hiciera pensarnos 100 veces el comprarnos un coche alemán, una tele plana coreana o una wii japonesa. En segundo lugar y según los que entienden de esto, va a obligar a aumentar el FROB en 1% de nuestro PIB, algo que obligará a endeudarse al estado en dicha cantidad de forma que el tío de Guindos tenga con que prestar o comprar acciones a las entidades financieras. ¿Como llegamos al 5,4% a final de año? No nos lo creemos ni nosotros, y así nos han castigado los mercados hoy.

Con todo, me parece que la reforma es positiva, en contra de lo que pueda parecer hasta ahora. Los bancos se han negado en estos años de crisis a reconocer el verdadero valor de sus entidades, algo que sí están haciendo los mercados hasta límites peligrosos para el sistema financiero español. Es por tanto necesaria la intervención.

Sin embargo, no sé hasta qué punto están bien cuantificadas las provisiones, pero el hecho es que esta mañana los mercados nos han metido un leñazo que hace plantearse la cuestión de si se ha llegado bastante lejos. Parece que no. Es precisa una acción radical que combine lo que nuestros socios nos demandan y nuestro gobierno no se atreve a hacer:

– Extender aún más las provisiones. De paso, aprovechen para despolitizar las cajas de una santa vez. Que vergüenzaq de consejos seguimos teniendo.

– Pegar un recortazo al gasto por cuenta corriente de las administraciones públicas, despidiendo a distro y siniestro tanto funcionario inútil que está mucho mejor en las listas del paro y cobrando su prestación que recibiendo una nómina completa de papá carnet o voto. Si hay que llevarse por delante a las CCAA, adelante. Les vamos a apoyar mucho más que si nos suben otro 2% el IVA con tal de no hacerlo, algo que además les castigarán los mercados al precibir el empeoramiento de la economía que conllevaría.

– Exigir a Alemania financiar estas medidas con el BCE, o salirnos del euro.

No hay término medio. Esto se hunde.  Hay quién no quiere darse cuenta pero se necesita de todos.

 

 

Explicaciones

Querría haber escrito mucho antes, pero créanme que no he podido. He decidido, por una vez, leer y documentarme todo lo posible antes de abrir la tinaja de los improperios y las barbaridades, a ver si por una vez los sapos y culebras que aquí plasmo van dirigidos a quien tienen que ir, y no al primero que pase por allí. Me ha llevado mucho tiempo y esfuerzo, y no sé si lo he conseguido, porque tras varios días de no parar de mirar noticias en diferentes medios, no sólo nacionales, y de leer opiniones más o menos documentadas de terceras partes, sigo teniendo dudas sobre muchas cosas.

Lo primero sobre lo que buscaba explicaciones era sobre el asunto Bankia que tan alocados ha tenido a los unos y a los otros, y tan despistados nos ha dejado a todos los que estamos en medio del fregado. He leído muchas mentiras sobre todo esto, puesto que no cabe calificar de otra manera a las verdades a medias que unos cuentan, y a las trolas descaradas que otros nos sueltan. Ah, y no se molesten en intentar saber quienes dicen las verdades a medias y quienes las mentiras, puesto que los papeles cambian cada diez minutos. Bueno, excepto los de Izquierda Hundida, que pase lo que pase consiguen decir la gilipollez más gorda. Estos deberían, para empezar, ir explicando lo del alcalde ese de la provincia de Málaga que parece que se lo ha estado llevando crudo. En nombre del pueblo y de los trabajadores, por supuesto.

La conclusión a la que he llegado sobre lo de Bankia es que nadie le ha dicho la verdad ni al médico, y que el problema viene de la nefasta gestión que todos los políticos y sindicalistos, sin excepción, han hecho en todas las Cajas de Ahorros. Pero claro, como todos estaban pringados, ha sido más interesante para todos no pisarse el chicle unos a otros e ir parcheando el asunto. Y en esa siguen, no se vayan a creer. Ahora bien, los bancos privados tampoco deben andar muy limpios puesto que vuelven a tragar con unas medidas de provisionamiento de fondos para las pérdidas ladrilleras y no ponen el grito en el cielo porque el Gobierno les obligue a descojonar sus cuentas de resultados por culpa de los despilfarros de los gestores/comisarios políticos de estos magníficos “bancos de taifas”. Suena a lo del Lazarillo y el ciego, pero al que le entran ganas de sacudirles dos pescozones al invidente y al chaval es al que no tiene nada que ver pero le toca pagar el desaguisado. Verbigracia, el humilde contribuyente.

Otra conclusión a la que ya había llegado hace un tiempo, pero en la que las circunstancias me van reafirmando cada vez más, es que Grecia está fuera del Euro, para bien o para mal, y que para este viaje de mierda ya les podíamos haber puesto en la puta calle hacía dos años y nos habíamos ahorrado un montón de gilipolleces. Y las que nos queden hasta que por fin les plantemos un puntapié en su estúpida y ultranacionalista retarguardia y les dejemos que se pudran ellos solitos. Si estos no acaban otra vez en otra dictadura militar de aquí a tres o cuatro años, les faltará poco. Les estará bien empleado, por chorizos.

Una más: De los medios de comunicación españoles no te puedes fiar. De ninguno. Antes de tomar en serio nada de lo que dicen habría que saber a qué banco deben pasta. Eso es aún más importante que su afinidad política, puesto que aunque seas memo perdido esta última se ve rapidito. Y de los medios extranjeros, lo justo, porque la mayoría tienen unos corresponsales probáblemente mucho más interesados en la sangría y las morenazas españoles que en enterarse de qué cojones va la vaina antes de escribir nada.

La definitiva: Si el memo galáico este al final consigue enderezar el asunto a base de las medidas con cuentagotas y parciales, el perfil bajo, la falta de explicaciones, la desaparición pública, la aparente inacción, el alcornoque de Floriano, el hijoputa traidor de Fernández Díaz, y otras muchas tropelías que prefiero no recordar, tendré que tragarme mis palabras y admitir que el tío es mucho más malo (en cuanto a maldad, no a incompetencia) de lo que yo pensaba, y ya era mucho, y que era justo lo que necesitábamos para hacer frente a la izquierda cainita y a los nazionalismos cleptómanos que intentan chorizarnos hasta los gayumbos que llevamos puestos, zurraspa incluída.

Sobre la basura vasca que pretende que, en un paso más hacia la dictadura cubano-cantábrica, etiquetemos nuestros resíduos, estoy demasiado patidifuso para decir nada, por el momento.

Primer aniversario

Por más que quiera no consigo abstraerme a la inundación de desinformaciones alrededor del primer aniversario de la pocilgada general de perroflautas de Sol y algunos otros sitios del año pasado, y de la amenaza de repetición que se nos avecina a partir de mañana por la tarde, así que me veo en la obligación de recordar ciertos datos que ya quedaron claros el año pasado para esas mentes con tendencia a la projetez más ovina y lanar, especializadas en tragarse las mismas píldoras una y otra vez sin juzgar que por muy bonito que pueda ser el envoltorio, el principio activo es letal.

Si han conseguido leer el párrafo anterior sin necesitar una bombona de oxígeno para recuperar la respiración, o sin tener que sentarse delante de una copia impresa y dedicarle una buena media hora, están ustedes preparados para lo que viene ahora. De lo contrario, les sugiero que vuelvan a la lectura de la edición digital de púbico o que se dejen barba y vayan por la calle con el diario independiente -ja ja- de la mañana bajo el brazo. Se sentirán ustedes mucho mejor, y soy consciente de que intentar educar a cierto tipo de gilipollas es imposible, así que ahorraremos tiempo ustedes y yo. No me pagan lo suficiente como para curar la idiotez congénita o el síndrome de estocolmo, lo siento.

Una vez que ya he sido ofensivo para unos cuantos, espero que pocos, lectores de estas barbaridades, y me refiero a los del síndrome de estocolmo, puesto que ante los otros no me pienso disculpar, voy a seguir ofendiendo, que es lo que me mola. Llamadme rebelde, si queréis. O gilipollas. Me la pela. No ofende quien quiere, sino quien puede, y a estas alturas de la ruina y general destrucción de España a la que los progres nos han llevado, lo mínimo que se les puede contestar es “y tú más”, con la absoluta seguridad de que será verdad.

Pero les pido perdón, porque llevo ya tres párrafos dando vueltas sin llegar a decir lo que yo venía a decir, a saber, que me cago en la puta madre del 15-M y de todos los putos perroflautas que van a volver a enmierdarnos las calles para “recuperar en la calle el poder que perdieron en las urnas”. Deseo que al primero que se encare a un policía le sacudan un porrazo que lo enderecen, y que a su perro se lo lleven a una de esas fundaciones que encuentran dueños decentes para animales abandonados. Ningún perro se merece estar rodeado por tanta mugre física, moral e intelectual, al contrario que ciertos humanos, que se merecen eso y mucho más porque ellos mismos se someten a ello de forma voluntaria.

La única duda que me queda acerca de estas costrosas marionetas de la izquierda más rancia y trasnochada es saber qué cojones de perfume se echan para que gente de bien y a priori medianamente inteligente todavía ejerza de apologista de esta escoria y siga repitiendo cual loros la chorrada de que al principio la cosa era diferente. No, no lo era. Era la misma puta mierda, pero con más desinformados alrededor. Les remito a mis barbaridades acerca de todo esto del año pasado, y les invito a buscar en cuantas cosas me equivoqué.

Hale, no digan que no se lo he dicho. Luego no se llamen a engaño cuando me parta la caja en su puta cara cuando vuelvan a darse cuenta de que se la han vuelto a meter.

Y sobre las cajas escribiré algún día, cuando consiga averiguar algo que me parezca medio verdad, porque de momento no leo y oigo más que ruido.

Deuda Privada: Un Brote Verde

No me puedo resistir a discutir de economía, más viendo lo ardiente que está la cosa entre los distinguidos escritores y lectores del foro.

Hay que reconocer que cualquier chaval salido de una facultad de ciencias económicas que se sienta keynesiano y que estudie la evolución de los indicadores macroeconómicos españoles durante las legislaturas de Zapatero, se tomará por loco y de inmediato abrazará cualquier teoría que base el crecimiento en el favorecimiento del sector privado.

No obstante ZP, con ser el tío más zoquete de la historia contemporánea de las naciones desarrolladas, no fue el único culpable. A la masa de españolitos le encantaba hipotecarse por treinta años (como es mi caso) y de paso pagarse una super reforma de la casa, uno o dos todoterrenos y un viaje a Santo Tomar Por El Culo, que si era a Santo Tomar Por El Ombligo, no podíamos chulear al vecino. Todo este rebaño de invertebrados desde el punto de vista intelectual, estaban encantados con el traidor bobalicón de las cejas gordas y así habrían seguido de no ser porque  les tocó el bolsillo. Entonces, buena parte de ellos, que no todos, que siempre tienen radicales para los que la culpa de todo es de la banca americana, decidieron no votarle más.

Por otro lado un porcentaje significativo del empresariado español, ambicioso hasta lo ruín, descubrió a los directores “financieros”. Estos pedazo de hijos de puta, que no tienen otro nombre, explicaron a los patrones, sin tener ni puta idea de como las compañías de éstos llevaban años generando valor añadido, que podían aumentar el ROE sin necesidad de mejorar los resultados operativos, y encima diciéndoles que para ello era preciso que no reinvirtieran los beneficios y pidieran más dinero prestado. Si encima les permitían colocar los excedentes de tesorería en productos que daban duros a una peseta, el placer del empresario se tornaba en orgásmico salvo por el hecho de los cabezazos con que se autorecriminaba no haber descubierto a este crack antes.

Mucho se puede criticar a Aznar y yo soy el primero. Pero en 2002 España tenía una deuda inferior a la de la media comunitaria, tanto en familias, como en empresas y administraciones públicas. Llegó ZP y su pan para todos y ahora estamos por encima del 200 % del PIB y con unos acreedores que no sólo nos piden que devolvamos de inmediato la deuda sino que encima empecemos a crecer, algo a lo que nos tiene que echar una pequeña mano la política monetaria de la UE en mi modesta opinión (sí, sí, la política monetaria también la practica el mismísimo Adam Smith).

La semana pasada se publicó el último dato de evolución de deuda en España. Es alucinante la efectividad que tienen los recursos en manos privadas, sobre todo cuando las públicas pertenecen a extremidades de políticos españoles. La deuda de hogares y empresas españolas ha vuelto a decrecer, incluso a un fuerte ritmo si lo comparamos con el resto de Europa. Los españolitos, asfixiados a impuestos, tasas, salarios a la baja y precios regulados desorbitados, nos las arreglamos para ir devolviendo lo que debemos. Este es uno de los poquitos brotes verdes que uno puede atisbar en un país como España.

Los brotes negros, los de la deuda pública, que creció gracias al déficit de 2001 regalo de Salgado  y el cejudo retrasado. Si además tenemos en cuenta que el cenutrio de Mariano no sólo ha decidido atajar el problema por la vía recaudatoria, por más que muchos le votamos para que lo hiciera por la de la reducción drástica del gasto público, sino que además está determinado a explicar como el culo sus acciones a sus potenciales votantes, pues estamos a tres años escasos de que vuelva Rubalcaba. Y con ser malo el gallego, uno prefiere el purgatorio con gaitas al infierno con diablo barbudo y sobaos masoniegos.

Mariano, despierta.