Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Archivos mensuales: febrero 2012

25 años de paz

Hoy voy a ejercer de Abuelo Cebolleta y voy a contar una batallita. Estoy seguro de que es sólo el principio de una larga decadencia que hará que mis hijos y mis nietos, si alguna vez mis hijos llegan a darme nietos, levanten las cejas y hagan rodar los ojos hasta que sólo se vea blanco cada vez que me de por abrir la boca. Es ley de vida, qué le vamos a hacer.

Hace más o menos esos veinticinco años del título de la barbaridad de hoy yo andaba esquivando como buenamente podía la introducción de lo que entonces se llamaba “la reforma”, que hizo devenir el ya devaluado Bachillerato Unificado Polivalente en “eso” que dicen los chavales de ahora que estudian, cuando en realidad la gran mayoría de ellos lo que hacen es estar unos años estabulados y recibir un título de que han estado sentados de vez en cuando en un centro educativo durante los años suficientes para que se lo den. Centros educativos, por cierto, que nos cuestan una puta pasta gansa, bastante más de lo que les costó a mis padres mi paso por el sistema público educativo. Porque saben, por entonces, donde regalaban los aprobados y las notas era en los coles caros, y los jodidos eran los públicos, aunque luego había multitud de excepciones a la regla general, como ocurre en todas las épocas. De hecho, y como anécdota, el año que yo hice el Curso de Orientación Universitaria, de mi clase salieron las dos notas más altas de las pruebas de Selectividad de España. Por supuesto yo no fuí ninguno de esos dos, no se vayan a engañar. De esa misma clase salió también gente ya cuesta abajo en la adicción a las sustancias psicotrópicas y alguno que supongo que aprobaría sus oposiciones para entrar en el cuerpo de prisiones por el lado jodido, y eso, si cabe, revaloriza más que algunos fuéramos capaces de sacar la cabeza de aquéllo con menos medios, menos gasto por alumno y menos “enseñanza pública de calidad” en versión UGT-CCOO. Sobre el PREU, las reválidas y todas aquellas pruebas para separar al ingeniero del fontanero no me siento capacitado para opinar, puesto que no las viví, pero aún hoy, viendo ciertos temarios, tenían bastante más nivel que las que yo pasé.

Por aquellas mismas fechas ya hubo gente que en más de un sitio acabó tirando a la basura prácticamente dos cursos, entre huelgas de profesores, manifestaciones de alumnos, reformas Solano-Rubalcabianas y demás zarandajas, pero entonces, al igual que ahora, lo importante no era la educación y preparación del alumnado, sino el uso de la maleable y dúctil carne de cañón estudiantil para la consecución de otros fines mucho más interesantes para alguna gente. Yo conseguí ya entonces no participar de aquello, y quizá gracias a ello hoy día el corrector ortográfico tiene que trabajar duro para encontrarme faltas de ortografía, no necesito descalzarme para contar hasta más de diez y no me hace falta calculadora para saber que si nos suben los impuestos la economía va a empeorar.

Existe por ahí uno de esos principios con nombre de señor extranjero (aquí hace tiempo que interiorizamos el “que inventen ellos”) que dice que cada generación es más inteligente que la anterior, y aunque no tengo pruebas fehacientes de que así sea, sí me da la impresión de que pueda ser cierto. Entonces, si cada vez somos más inteligentes, cada vez seremos menos manipulables, a igualdad de preparación intelectual, digo yo. Ergo, para crear esta masa de borregos veinteañeros, estudiantes de enseñanzas medias y vociferantes, introducimos la Enseñanza Secundaria Obligatoria. Lo cual nos lleva a la inevitable conclusión de que aquella reforma educativa no era sino una magnífica maquinaria para crear células durmientes, en el más puro argot de la izquierda revolucionaria decimonónica, preparadas para que una vez superados los veinticinco años de paz y vacas gordas, y ante el absoluto descalabro de la izquierda en general, el mismo que participó en la siembra de aquellas semillas esté intentando recoger los frutos de su trabajo.

No me negarán que es una teoría de la conspiración equiparable a la del contubernio judeo-masónico originado en el Kremlin del tipo aquel que inauguraba pantanos.

Desde el Exilio

Hacía mucho que no encontraba yo algo decente para enlazarlo desde aquí, pero gracias a uno de los habituales lectores de esta colección de barbaridades descubrí otra pequeña tribuna como esta en la que otros cuantos personajes reclaman su derecho a pensar por si mismos, e intentan despertar en otros la curiosidad por hacer lo mismo.

Como muestra, este bonito artículo acerca de la tan cacareada dación en pago:

 http://www.desdeelexilio.com/2012/02/28/¿dacion-en-pago-no-con-mi-dinero-gracias/ 

Que lo disfruten.

Norteño desnortado

Mira que parecía un individuo sensato de hablar pausado y quizá reflexivo, mira que debía ser burgués, acomodado y cristiano-democrata, mira que siempre han dicho querer una socidad ordenada y próspera.

No, la constante perdida de apoyos y por ende dinero guía a la pandilla de acomodados norteños, de la que se separaron hace algunos años una panda de asesinos, por el abominable camino de la comprensión del conflicto. Que es un eufemismo de: -” oiga vengo a trincar pasta porque yo puedo seguir inventando leyendas de nobles pueblos recios, que aunque críen a veces asesinos mafiosos, han estado siempre oprimidos por todas las instituciones fuera de estos cuatro valles en los que yo trinco”.

Ignoro si estamos en el fin de algo, que los pistoleros hayan parado de disparar ha pasado más veces y todas ellas hasta ahora ha sido para seguir cargando. ¿Si una banda armada, no deja de ser una banda y no deja de estar armada, cuánto hemos de agradecerles la parada del tiro al blanco?

Opinar sobre los jueces, no es bueno, opinar sobre las sentencias es opinable, pero que en estos lapsus de peligrosa pérdida de incluso la deleznable equidistancia, se señale como defecto: ” la beligerancia… y tener una actitud muy concreta en relación con la banda terrorista..” sólo muestran que alguien vota a alguien en el norte de este país que está desnortado.

Puede que hoy las pistolas estén frías, casi mil cuerpos de hombres, mujeres y niños también. ¿Qué merecen los que han parado de apretar el dedo? ¿Qué merecen los que dejaron de respirar?

Sólo deseo que alguna vez el verdadero alcance de vuestra miseria moral os alcance y recuperéis el norte, y del propio asco no soportéis seguir viviendo.

Menos tebeos

Asisto estos días con casi cualquier cosa menos consternación al inminente final de ese entrañable tebeo llamado Pumbi, gracias al cual las limitadas meninges de una gran parte de los perroflautas patrios recibían su diaria ración de sectarismo envuelto en una muy deficiente gramática. Pobre gente, ¿qué van a hacer ahora? ¿Dónde van a encontrar una publicación que use tantas veces la palabra “facha”? ¿Qué va a ser de su naciente conciencia de que son el verdadero pueblo del que emana toda soberanía? ¿Perderá algo de su fortuna ese millonario trotskista originario de ese país pequeñito ahí arriba en todo este fregado? Son cuatro preguntas que creo que puedo responder, así que voy a intentar facilitar el trabajo a los abnegados músicos de viento y amigos de los cánidos que adornan nuestras plazas con sus rastas tope-fashion.

La respuesta a la primera preguna es: Exactamente lo mismo que han hecho hasta ahora. Es decir, no dar un palo al agua, seguir viviendo de la subvención que puedan, ya venga de papá, del partido (el que sea), del ayuntamiento, de la comunidad autónoma o de la madre que los parió y seguir desarrollando sus actividades asamblearias plenas de profundidad intelectual mientras intentan mejorar, si cabe, el aspecto de sus rastas.

La respuesta a las dos intermedias es: Me la pela. Por mí como si se la pica un pollo a todos ellos. Y sí, soy una mala persona.

A la quinta y última pregunta la respuesta es aún más sencilla: No. Una cosa es ser muy de izquierdas y piar mucho sobre trabajadores, lucha de clases y todas esas cosas que tan bien suenan a los iletrados que las siguen y otra muy distinta es dar trigo.  Si hay una condición común a esta nueva especie de projetas adinerados que nos reparten lecciones de ética y moral a todos los niveles es el amor a la pasta. Les encanta el parné. El suyo. Si cualquier otro tiene dinero es porque es un cerdo capitalista, un especulador financiero, un facha o todas ellas a la vez. Ellos no, ellos son la reserva espiritual de occidente, como buenos herederos que son de la verdad oficial estatalista y sindicalista vertical de ese Franco al que tanto aborrecen.

Mientras sigamos teniendo que soportar a estos camisas azules disfrazados de rojos, o a estos rojos disfrazados de camisas azules, a los mandos de la izquierda española estamos jodidos, porque no nos queda más alternativa sensata que encomendarnos a los meapilas acomplejados que pasan por “centro reformista”, lo que coño sea eso, que se presentan bajo las siglas PP. Mientras no haya una izquierda con más principios morales, éticos e ideológicos que llevarse la pasta del contribuyente será imposible que la derecha se libre de esos fantasmas que la mayoría mediática projeta que impera en España ha grabado a fuego en sus misales, impidiéndoles hacer lo que cualquier derecha europea (con todas las limitaciones que la expresión ya implica) haría en una situación como esta.

Encima, va la víbora calva y dice “Que cierre un periódico es una mala noticia, que cierre Público es peor”. Lo dirá porque se teme la resaca de la cogorza que se va a agarrar celebrándolo, supongo.

Vaya puto país de mierda, joder.

Menos, pero no solos

Hoy nos hemos desayunado con el anuncio de que todos menos la pandilla de Rosa Díez habían llegado a un acuerdo para uno de esos comunicados patéticos de unidad de los demócratas contra la violencia terrorista y demás palabrería de la que ya estamos bastante hasta los belfos después de cuarenta y tantos años de aguantar asesinos mafiosos y terroristas vascos. Sí, son vascos, no son extremeños. Conviene no olvidar ese pequeño dato que muchas veces parece que interese obviar no vaya a ser que alguien necesario para aprobar unos presupuestos o cualquier otra cosa se vaya a molestar.

Mientras tanto, se juzgaba en la Audiencia Nacional post-Garzonita a los dos hijos de mala madre que pusieron la bomba que mató a un jubilado y a una cría de seis años en Santa Pola. Por supuesto los dos excrementos con patas han montado el habitual espectáculo que la escoria etarra monta cada vez que pisa un banquillo, y parece que ya estamos tan adormecidos por la repetición que no nos importa que cuatro chulos de sidrería se pasen a cuarenta millones de personas por la parte sudada de la entrepierna.

Esta vez, y supongo que no será la última, tengo que ponerme del lado de la minoría. Tengo que ponerme del lado de UPyD, como víctimas del nuevo cordón sanitario surgido de esa alucinación colectiva llamada “ausencia de violencia”, o “nuevo tiempo político en el País Vasco”, o como cojones quieran llamar a los siniestros triles que los unos y los otros están montando, con los cubiletes llenos de muertos de un lado y de víctimas con derecho a indemnización en el lado de la empuñadura de la pistola. Me tengo que poner del lado de la madre que llora porque habría preferido estar sufriendo la adolescencia de su hija que estar colocando flores encima de su pequeña tumba. Me tengo que poner del lado de los nietos que se quedaron sin abuelo aquel día de agosto de hace diez años. Me tengo que poner del lado del casi millar de personas que si no fuera por los pocos que seguimos diciendo en voz alta que queremos memoria, dignidad y justicia no podrían ser sino silentes tumbas repartidas al azar por los camposantos españoles.

Que el PSOE siga en sus trece de la solución Jesusito, de la negociación ZPeril y del Faisán Rubalcabiano no me sorprende lo más mínimo. No espero nada bueno de ellos, la historia no sugiere que sean capaces de otra cosa que tropelías, mentiras y desfalcos. Ahora bien, que el PP a estas alturas ande echándose en los bracetes de un apaño que les ha caído en las manos y no dé un manotazo en la mesa y ponga los papeles boca arriba, traicionando uno de los pocos principios en los que la mayoría de sus votantes están no sólo de acuerdo, sino algo más, es de traca digna de petardazo de la T4. A lo mejor estamos viendo los efectos de aquella reunión tan curiosa del nefasto ZP con el nuevo Ministro del Interior nada más tomar éste posesión.

Desde aquí quiero decirles a las víctimas, a sus familias, y a quienes se siguen jugando la vida en este País Vasco ausente de violencia que pueden ser cada vez menos, siguen sin estar solos. Yo no pienso renunciar ni a la memoria, ni a la dignidad ni a la justicia.

El fin sigue sin justificar los medios

Hoy ando un poco justo de sueño por estar anoche de cuerpo presente ante la gala del cine español, uno de los pilares básicos de nuestra cultura y expositor de España al exterior. Sí, y lo digo sin acritud ni ironía. Pilar básico de lo que hemos hecho que sea nuestra cultura y lo que queremos trasladar al mundo que somos, y no nos importa. Resulta que el casi-todo por ciento de lo allí presentado y celebrado lo había sido con cargo a TVE…

Pero dejemos disgresiones y vayamos al asunto que quería comentar hace ya algunos días.

El sujeto que la mayor instancia judicial de este país ha apartado de la potestad de decidir sobre litigios que se le eleven ha sido por su bien. Independientemente de el hecho ya comentado ahora no recuerdo exactamente por quién, de que era un atentado en vida contra la separación de poderes. No todo vale, en general ni en la vida y en Justicia menos.

Si exite un atajo, ya hablé un día sobre la capacidad de los atajos de tardar más en llegar al destino por un camino más corto, porque luchando contra asesinos, preferimos hacer trampas, porque existen abogados más asesinos que los propios encausados, parece que el manual de instrucciones de la medicina-veneno estaban claras.

Si no somos capaces de entender que un instructor y juez no puede tener asuntos privados, para los que pide-exige-chantajea dinero, es que no debemos tener la potestad de decidir sobre lo ajeno.

Si el afán personalista, y total y absoluto desprecio sobre el tiempo, recursos y dinero cuya administración se nos confia, nos lleva a querer encarcelar a Atila por las ejecuciones sumarísimas de la caballería huna.

Alguien debe apartarnos de un sitio al que se llega sólo estudiando mucho y eso permite decidir sobre la vida de otros.

Esta vez estamos quizá algo más documentados que otras veces, y nuestra fuente él mismo. En un mundo sin miedo, se relata mucha de la historia reciente de este país y sin discutir su veracidad, entiendo que no miente (en el sentido de decir lo contrario de lo que se piensa con ánimo de engañar). Así pues las buenas intenciones, y un ego desbordante han arrastrado a un ser brillante al estado de endiosamiento de pensar que sólo debe responder a su conciencia y que su simple afán es ley.

Le debemos una afanosa lucha contra una escoria asesina que ha acabado con la vida de centenares de españoles. Le debemos que fuera allí donde los belgas a enseñarles que no son luchadores por al libertad los que destripan niños a bombazos… Le debemos muchas cosas y a lo mejor otras nacionalidades también.

Pero el fin no justificará nunca los medios, y si no te das cuenta que estás traicionando lo que crees defender, alguien debe sacarte de tu error y de jugar con la balanza.

Renovaciones acordadas

Ayer, mientras en el Parlamento los indigentes intelectuales que ha colocado el PSOE para hacer oposición recibían bofetadas parlamentarias de todos los tamaños, formas y colores, la víbora calva que ha salido vencedora en el club de navajas sevillano de hace unos días acudió a La Moncloa a hacerse la foto con el deportista de la babilla, y a tratar, por el mismo precio, importantísimos temas de Estado, que nos afectan, por desgracia, a todos. Estuvieron allí juntitos durante cuatro horas, y luego nos contaron que habían llegado a acuerdos para renovar el consejo de RTVE y el Tribunal Pros… estooooo, Constitucional.

Es decir, en cuatro horas apañaron la colocación de una buena cantidad de comisarios políticos en otros tantos puestos, con sueldos dignos de un país que tuviera mejor situación económica que la que tenemos. Y todo ello para asegurar que la situación venga a ser poco más o menos la misma que había antes, pero quitando unos cromos de un lado y poniéndolos en otro. Lo dicho, importantísimos temas de estado fundamentales para todos los contribuyentes. Y no les cuento ya para los que andan rebuscando en los contenedores. Es más, estoy seguro de que la sopa de los comedores de Cáritas les supo a todos los comensales mucho mejor sabiendo que el presi y el mandamás de la oposición habían desbloqueado estos asuntos.

Ya les he admitido más de dos veces en estas colecciones de barbaridades que alterno entre el cinismo más descarnado y la inocencia más cándida, y en este caso no voy a hacer una excepción. Mi lado cínico no esperaba otra cosa, pero mi candidez me sugería que lo que podrían haber acordado fuera la privatización de toda, o gran parte, de RTVE y el desmantelamiento del TP. Esto último, aún perteneciendo a mundo de los más maravillosos sueños, y aún siendo consciente de que la realidad tiende a estar bastante alejada de ellos, en incluso la mayoría de las veces tiende a no parecerse ni siquiera a la realidad, habrán de reconocerme que habría sido digno de aplauso. Tan digno habría sido, que habría aplaudido incluso a Rub-Al-Khaaba de forma pública, aunque por dentro siguiera desconfiando de sus razones.

No sé la pasta que nos cuesta la radio-tele pública, más que nada porque no nos han dado nunca cuentas creíbles, a pesar de que normalmente cuando a alguien se le cobra una factura hay que desglosarle en el papel cuánto se le cobra por picos, palas y azadones, pero estoy seguro de que es una pasta brutal. Tampoco conozco el coste económico del TP, pero soy muy consciente del coste moral, y como dice el anuncio de Mastercard, hay cosas que no tienen precio. Es decir, para cualquiera con dos dedos de frente no tiene ninguna lógica perder cuatro horas de vida negociando acerca de ninguna de las dos cosas, y menos cuando desde RTVE el comando Rubalcaba sigue haciendo de las suyas a cada minuto de emisión y desde el TP, vistos los antecedentes, no cabe esperar cosa buena esté quien esté.

Una de dos, o eres tonto de baba, o eres tan malísimo que piensas liarla aún más parda cuando tengas el control. En mi humilde opinión, ninguna de las opciones es válida, ni ética ni estéticamente. Y el consuelo de que peor están en Grecia no me consuela lo más mínimo.

Menudos linces

No encontraba yo hoy nada que me exaltase lo suficiente para justificar añadir algo más de contaminación a esta sopa de porno que es internet, pero acabo de leer una pareja de noticias que son, a la par, hilarantes y lamentables. Es por ello que les voy a someter al extenuante ejercicio de paciencia que es llegar al final de cada una de mis barbaridades.

Por un lado los tipos del FMI dicen que no se fían de que en Andalucía no pueda aparecer otra bolsa de déficit oculto tras las elecciones. Por otro lado se descubre aún más documentación de, y van ya no sé cuantos, otro fondo de reptiles de los sociolistos andaluces. Yo creía que la I de sus siglas era de otra cosa, no de “imbéciles”, pero me entran las dudas. A lo mejor es de “incautos”, vaya usted a saber.

Llevando como llevamos sólo treinta y tantos años de poder omnímodo progresista en Andalucía, y con la hoja de servicios que nos han ido dejando a lo largo de su corta estancia en el poder en esa taifa, hace falta ser bastante cretino para salir ahora diciendo que no se fían. Además de fachas, claro, pero eso se da por sentado, si es que hay que hacer caso a todos los movimientos anti-sistema, anti-currar, anti-toros y anti-fascistas del antifaz para que no se les vea el carnet del PSOE o de IU en la boca que copan la opinión publicada española. A lo mejor es que estos tíos del FMI sólo leen El País. O Púbico. O la contraportada del AS. O no leen, que es una cosa muy cansada, y es preferible hacerse los idiotas y decir que en Abril van a tener que visitar Andalucía para estudiar la situación.

O a lo mejor es que de imbéciles no tienen nada y en realidad son unos jetas y lo que quieren es pegarse una, dos o tres semanas de cuchipandas, casetas y rebujitos en Sevilla aprovechando el fin de semana largo que esta ciudad de abnegados trabajadores se pega juntando semana santa, la feria de Abril y no sé qué otra cosa que también ocurre por esas fechas. Porque, vamos a ver, si en general ya es difícil conseguir que alguien mueva un papel en Sevilla, en esas fechas y tras unas elecciones con cambio de gobierno incluído la cosa va a estar en chino. La excusa perfecta para aprender a bailar sevillanas a cargo del contribuyente y acabar con la cosecha de fino y la producción de pejcaíto de toda la flota de Cádiz.

Total, como son unos linces, seguro que ya saben lo que van a encontrar.

No hay huevos

Llevaba unos cuantos días en los que casi no escribía improperios en estas barbaridades que me da por lanzar a la cabeza de los lectores, pero hoy me voy a quedar bien a gustito, ya se lo advierto. Acabo de ver una de esas noticias que me soliviantan los más bajos instintos, y como ya pueden leer en el mismo título de la sandez de hoy, la cosa va a tener genitales. Abróchense los calzoncillos de thermolactyl, agárrense las bragas de cuello vuelto, que allá voy.

Leo en la prensa a los sindicalistos con cara de estreñimiento, frunciendo mucho el ceño, calificando la mini-reforma laboral de los meapilas rajoistas de “injusta, ineficiente e insolidaria”, y amenazando con el dedo así de aquella manera con que van a agitar, a movilizar y a sacudirle a España una huelga general, pero cuando a ellos les convenga. Para dar más peso a su chulesca y mafiosa actitud, estos cargos elegidos por no se sabe muy bien quien y extremadamente bien pagados por todos nosotros dicen que la reforma es inconstitucional. No dicen en que aspecto, claro, pero lo de inconstitucional queda mogollón de bien para intentar dar legitimidad y una pátina de orín democrático a lo que no dejan de ser amenazas de una casta de vagos inveterados que ven peligrar el momio. Imagínate, se les puede acabar el chollo y lo mismo les toca hasta currar, a esta tropa. Mira que sugerir a esta piara de haraganes que van a tener que doblar el lomo, y no para hacer genuflexiones delante de un gobierno sociolisto. Eso tiene que ser, seguro, inconstitucional, antidemocrático, insolidario, reaccionario, neoliberal, capitalista salvaje e insostenible. Y seguro que alguna gilipollez rimbombante más de esas que lo que pasa por discurso izquierdista en España usa para inflar el globo de su vacuidad de ideales e ideas.

Yo soy sólo uno, no me erijo en representante de nadie, y además no cobro de los impuestos de nadie, y aún así me voy a permitir el lujazo de contestarles con aún más chulería, si cabe:

Sois un montón de mierda con cargo a los impuestos que pagamos los contribuyentes. Sois tan necesarios en vuestra forma actual como el apéndice vermicular, y si cabe aún más peligrosos para la salud del pais. No defendéis a los trabajadores, sino a vosotros mismos. Y lo peor es que además de inútiles y peligrosos, sois una banda de remamaglandes sin redaños. No tenéis huevos a salir a la calle porque sabéis que no váis a juntar ni al setenta por ciento de todos los mal nacidos liberados sindicales que pagamos entre todos. Siendo la asquerosa banda de pusilánimes lameculos que sois, incapaces de defender vuestra propia sinecura, ¿aún esperáis que alguien se trague que defendéis al resto de los trabajadores? Y lo que es peor, ¿hacéis algo para defender a los parados? Anda y que os den por el culo a todos los cocos y los ogetes, vividores de los EREs y de haceros fotos para legitimar a los traidores zapateriles de turno. Deseando estoy que os cierren el grifo del dinero público, a ver si os váis a la mierda de una santa vez, cabrones.

Hale, ya me he quedado a gusto.

Una de champán

Según la hija del ex-juez Garzón, yo debería estar brindando con champán, porque celebro que el ex haya aparecido, por fin, delante de la profesión de su papá. Aún a riesgo de parecer desagradecido, voy a sugerirle a esta señora o señorita que haga alguna otra cosa que no voy a mencionar con la botella del champán que no me voy a beber, porque no me gusta el vinazo con gas. Si no le molesta, brindaré con agua del grifo, que aclara las ideas. Da mala suerte, lo sé, pero viendo la cantidad de años que ha costado librarse con el nefasto y politizado instructor que figura como padre de la niña en el libro de familia, ya creo que hemos tenido suficiente mala suerte en este aspecto. Brindaré, además, por que a su papi le caiga la condena más gorda posible en la tercera de sus causas abiertas, a sabiendas de que la segunda, la del certificado de defunción de Franco, no llevará a ningún lado en lo judicial, aunque resulte suficiente para calificar al ex-algo de tonto de la polla.

Por otro lado, el Chanquete del 11-M, el alcornoque del Manzano, se va de rositas por una argucia legal. Espero que los que seguimos pretendiendo averiguar lo que de verdad costó la vida a doscientas personas y destrozó la de muchísimas más tengamos alguna otra buena noticia en algún momento, puesto que la realidad es bastante más terca que lo que la verdad judicial dictamina. Aún así soy consciente de que será casi imposible que, aún conociéndose la verdad, los responsables lleguen a pagar por este desmán. Me bastaría el consuelo de poder saber por qué lloro exactamente, y que mis lágrimas no estén contaminadas por la rabia impotente de quien es tratado como un champiñón por quien debería defenderle de los malos y hacer que la verdad resplandeciera.

El otro día un lector me acusaba de pesimista tras leer alguna de mis barbaridades, y espero que el párrafo anterior le haya demostrado que no es lo mismo estar más cabreado que un mono cinocéfalo que ser pesimista. Tengo esperanzas de que, como llevamos casi toda nuestra historia haciendo, los españoles seamos capaces de sobrevivir y medrar incluso a pesar de nuestros tradicionalmente lamentables gobiernos.

Otro uso para la botella de champán con cuyo contenido no pienso brindar, por más que la pobre niñita me intime a ello, sería la de agarrarla por el cuello y darle unos toquecitos en todo lo alto del melón al actual gobierno para que despierte de una santa vez y se deje de pequeños pasitos en la dirección adecuada. Llevamos ya más partos de los montes en dos meses de legislatura que en siete años y medio de zetaperismo, y aunque mejor eso que nada, me temo que necesitamos algo más de valentía para que no llegemos a los seis millones de personas pasando toda la semana al sol antes de final de año. A ver si llegan rápido las malditas elecciones andaluzas y dejamos de usarlas todos como explicación para la inacción del Gobierno.

O eso o en abril empezamos a decir que es que claro, como se acerca la eurocopa…