Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Archivos mensuales: enero 2012

Harto

El sábado, mientras preparaba la comida en medio de una importante resaca tras compartir unas agradables libaciones y una aún más agradable tertulia con amigos, escuché en la radio a la X más oronda del alfabeto español decir que estaba “harrrrrrrrrrrto”, así con todas esas erres. Lo hacía al apoyar a la nacionalista charnega y borderline Chacón en el navajeo ese que se traen con la víbora alopécica del Faisán y el 11-M por ver quienes se quedan mandando en esa cueva de Alí Babá tan moderna en la que caben muchos más de cuarenta que pretende ser la única alternativa viable al deportista de la babilla. A lo mejor era culpa de la deshidratación y el cansancio, pero conseguí evitar liarme a golpes con la radio por los pelos.

Yo sí que estoy harto. En mi caso tengo muchas más erres que el amiguete de Carlos Andrés Pérez, Carlos Slim y otros muchos grandes prohombres, y voy a proceder a plasmar aquí algunas de ellas, no vaya a ser que ustedes también se encuentren en el mismo caso que yo. Ya saben que a la desesperación le encanta la compañía.

R número 1: Estoy muy cansado de ver como se gasta el dinero de mis impuestos en absurdos proyectos por parte de diferentes paletos. Sin ir más lejos la faraonada de las olimpiadas de Madrid o la compañía aérea de bandera catalana o los gili aeropuertos en lugares en los que los únicos aviones que hacen parada son los que hacen nidos bajo los aleros de las casas.

R número 2: Estoy hasta la zona de los belfos de chorizos, el noventa por ciento de los cuales se van de rositas, no vaya a ser que tiren de la manta y terminen de jorobar la mamandurria a los demás.

R número 3: Una de mis gónadas está hinchada y la otra está a punto de reventar a cuenta de los “agentes sociales” y la pasta que me cuesta que negocien cosas absurdas que luego impiden progresar a quien quiere progresar y que lo único que hacen es defender a los más perros. En el más puro espíritu socialista, se dedican a que haya miseria para todos, para asegurar la igualdad.

R número 4: Me sube la tensión arterial hasta la zona roja del aparato de medida cada vez que un empleado público, al que le pago el sueldo, se permite el lujazo de decir que sus condiciones de trabajo son malas o que su remuneración es baja. Le recomendaría a cualquiera de ellos un par de añitos en la empresa privada. Seguro que después le costaría mucho más poner el grito en el cielo porque le suben la jornada laboral a 37 horas semanales o le congelan el sueldo un año de cada dos. Cada vez que veo a algún imbécil diciendo que hay que defender lo público me entran ganas de defender lo privado, especialmente lo mío, de las garras de toda esta tropa de vagos y maleantes a los que no hay manera de echar por muy incompetentes que demuestren ser.

R número 5: Se me inyectan los ojos en sangre en cuanto veo aparecer en la tele al faranduleo más projeta haciendo causa común de la defensa del peor y más politizado instructor que la judicatura española ha visto durante su breve historia democrática, el mismo que aparcó el autocar que llevaba a la por entonces no tan oronda X caminito de Jerez a cambio de que le hiciera ministro, que dejó volar al narco volador y que, oh sorpresa de las sorpresas, fué el primer juez en presentarse en una de las escenas del crimen el once de Marzo de 2004, convenientemente rodeado de fotógrafos y cámaras de la prensa afín. Conste que estos señores y estas señoras tendrían todo el derecho a defender todas las gilipolleces que su limitado intelecto les hiciera considerar dignas de ser defendidas, pero como siguen viviendo de mi pasta, me jode que en vez de buscarse las habichuelas dediquen su tiempo a poner su sonriente jeta al servicio de siempre los mismos en contra de los mismos otros.

R número 6: Me entran palpitaciones en las sienes cada vez que, incluso con condenas en firme, los chorizos y vividores a costa del erario público no devuelven un pavo de lo que se han llevado crudo. Ahora que lo pienso, creo que no recuerdo a ninguno que haya devuelto ni un duro.

R número 7: Me echa humo la cabellera cada vez que alguien saca a colación el tema de la enseñanza pública, siempre para decir que es magnífica y que habría que invertir más en ella. Con calificarla de maléfica maquinaria para estabular analfabetos creo que ya me va bien en este párrafo. Alguno de estos días me extenderé más en este asunto, en mi opinión uno de los tres pilares fundamentales de una sociedad saludable. Cuando lo haga no se preocupen, que no olvidaré ni a Maravall, ni a Solana ni a RbCb (por entonces todavía Rubalcaba).

R número 8: Tengo que recurrir a recitar mantras budistas cada vez que en alguna conversación de café cualquier anormal desinformado se dedica a repetir los lugares comunes que la maquinaria desinformativa y aborregante del progrerío ha convertido en sustrato de lo que pasa por pensamiento en este desgraciado país. De lo contrario el tocado “taza de café” se empezaría a poner de moda en la cabeza de mucho perroflauta de incógnito.

Como colofón a toda esta sarta de erres, he de recordar a mis lectores que creo firmemente que nada de esto tiene solución fácil ni rápida, y que la solución o soluciones tienen que partir de un estado de derecho capaz de corregir sus fallos desde la educación, la justicia y la igualdad de derechos entre todos los que lo formamos, independientemente de nuestra edad, raza, sexo o religión. Y, por supuesto, independientemente de nuestra región de nacimiento o residencia, de nuestra relación familiar con unos o con otros, de nuestra militancia política o ausencia de ella y de tantas otras cosas que, como no venían reflejadas literalmente en la Constitución, parece ser que hemos dado por sentado que sí tienen relación con como deben tratarnos las distintas administraciones. Es más, vemos todos los días en la tele, escuchamos en la radio y leemos en los periódicos a mogollón de gente que está convencida de ello. También estoy harto de ellos.

Demencia absoluta

Quizá alguno de ustedes haya visto una película en la que salía Russell Crowe llamada “Una mente maravillosa” en la que el notas este hacía de matemático con tanto talento como esquizofrenia. En una de las escenas, cuando el tipo sale de dar clase en una de esas universidades americanas en las que sólo algunos van a fumar porros mientras sus padres y el resto de los mortales les pagamos el estar aparcados para no engrosar las listas del paro antes de tiempo, y se le acerca otra persona para comunicarle que le han concedido el premio Nobel, la reacción del andoba, automática, es preguntarle a uno de los alumnos que sí sabe positivamente que están en su clase si de verdad hay un señor delante de él en ese momento, ya que no se fía de sus propios sentidos tras dejar la medicación para tratar su particular demencia.

Ayer tuve que recurrir a algo parecido cuando un compañero de trabajo me llamó la atención sobre los anuncios del Ministro de Justicia en cuanto a las reformas que dice va a acometer en el ordenamiento jurídico español. Leí todo lo que pude sobre el asunto, y seguía sin salir de mi asombro. Los lectores habituales saben que no soy nada ni remotamente parecido a un fan del ruinoso Gallardón, pero las reformas y medidas anunciadas suenan bastante bien. Aún así, me guardo los elogios, que prometo publicar, para cuando se hagan efectivas, puesto que no es la tercera vez ni la cuarta que este personaje hace lo que haya que hacer para salir en los papeles y una vez acaparada la atención de lo dicho no hubo nada. Desde este humilde foro hemos repetido una y otra vez que uno de los grandes factores que provocan los enormes problemas económicos de España es el lamentable ordenamiento jurídico y la decimonónica administración de justicia que tenemos que sufrir tanto los nativos como los adoptados y los visitantes. Pleitos tengas, y los ganes.

Como, siguiendo con las películas, les ha ocurrido a los dos tontos muy tontos en versión valenciana. Han tenido un pleito y lo han ganado, pero lo que ha quedado claro es que son gilipollas por dejarse pringar por cuatro trajes de mierda aunque luego la cosa no haya llegado ni a multa. Es de esperar que ahora el grupo Prisa y Mediapro dediquen toda la atención que a este gravísimo asunto han venido dedicando durante largo tiempo a la situación en Andalucía y a la declaración, casi de tapadillo, del cucurbitáceo miope como imputado por ser un campeón. Estoy de coña, por supuesto. Es evidente que los valencianos son dos fachas de mierda que se han ido de rositas mientras que los otros son víctimas de la pérfida derechona judicial por luchar por el proletariado. O algo.

Sobre la locura al estilo Ned Ludd que asola este mundo paralelo que une a todo el globo terráqueo pasándose fronteras y legislaciones proteccionistas por la parte más sudada y olorosa de las ingles escribiré otro día, porque con tanta pipa y tanta sopa es posible que nos acaben metiendo nuestras libertades por donde no queremos en nombre de la defensa de gentes que pretenden que sus telares manuales sigan permitiéndoles vivir a cuerpo de rey sin dar ni palo, a base de destrozar los telares a vapor. A todas luces absolutamente demencial.

Uno de los vuestros

Andaba yo hoy decidiendo si tenía ánimo para empezar a escribir una serie que en algún momento largaré sobre reformas que me parecen indispensables si es que en algún momento queremos dejar de ser un país de pandereta acostumbrado a vivir y morir entre ñapas, chapuzas y hurtos pero se me ha cruzado una noticia que no puedo dejar pasar sin cagarme en la puta madre de más de cuatro. Espero que me lo perdonen, pero es que el asunto de la farándula subvencionada me provoca una inflamación en la vena del cuello que me la deja como un Edding 500.

Resulta que el tal Wert, a la sazón Ministro de Cultura, se ha plantado en unos premios de esos de los titiriteros apesebrados y se ha quedado más ancho que largo soltando que “soy uno de los vuestros”. Y ni ha vomitado una pasta verde ni ha girado el cuello trescientos sesenta grados ni nada, lo cual habría explicado que se trataba de un caso de posesión satánica y se lo habríamos podido perdonar e incluso poner un euro para que el padre Karras le hubiera aplicado una mano de hostias para volverle a su ser. No queda más que atribuírlo a los efectos deletéreos que sobre la mente produce la tapicería del coche oficial y la moqueta del despacho del ministerio.

Está mal que un indocumentado como yo le tenga que aclarar o bien recordar un par de conceptos a alguien que lleva toda su vida trabajando en el asunto de la demoscopia y la sociología, pero me veo en la dolorosa obligación de hacerlo porque está visto que el arriolismo hace estragos si se le deja campar sin ponerle coto.

Veamos, eximio ex-liberal metido a coleguita de Polanco y ahora adalid de la que cojones sea de ideología que profese este gobierno del perfil bajo y el despiste: Vuestros votantes naturales somos cualquier cosa menos idiotas, eso se lo dejamos a los acérrimos del PSOE y a los simpatizantes del fallido experimento de Gili Toledo, y si ya de salida tendemos a aborrecer esa colección de píldoras ideológicas que en general pasan por cine que se hace en lo que queda de este pais, aún lo aborrecemos más cuando nos habéis subido los impuestos sin antes cortar por lo sano con el derroche cultureta y zejil. Nos jode mogollón que nos den por el culo toda esta banda de vagos ricos a costa de nuestros bolsillos, pero aún nos jode más que no nos dejéis ni pasta para pagarnos la vaselina mientras que de cerrar el grifo a las infaustas subvenciones al comisariado político cultural ni palabra.

Por otro lado, ya lo dije en alguna otra barbaridad anterior, y se lo repito a usted y a todos sus compañeros de gobierno: Panda de gilipollas, os van a llamar fachas hagáis lo que hagáis y os van a sacar el doberman por mucho que os dediquéis a babear glandes progres, así que al menos que no sea con cargo al dinero público, joder. A ver si os caéis del guindo de una puñetera vez y empezáis a gobernar para vuestros votantes, que somos mayoría, y dejáis de despilfarrar lo que a todos nos cuesta tanto pagaros en alimentar a quienes luego os llaman asesinos y os acusan de montar golpes de estado. Más nos valía que la pasta de las subvenciones al cultureteo se dedicase a esclarecer el 11-M, entrullar a etarras y arreglar el carajal autonómico, o a tantas otras cosas mucho más importantes que estrenar otros siete cortometrajes que verán cuatro personas (entre los siete).

Y esta para Mariano: Si de verdad es uno de los suyos, ¿qué cojones hace este tío en tu gobierno? Por si te cabía alguna duda, no te hemos votado para seguir bajo el yugo del pensamiento único de la mafia progre, sino para intentar arreglar la mierda de situación en la que el cabrón de ZP, Rubalcaba, Chacón y sus secuaces nos han dejado. Y lo que es más, lo hemos hecho para que lo hagas sin esperar a las putas elecciones andaluzas, jodío modorro.

Hale, ya lo he dicho.

De eso no

Ya he dicho muchas veces que soy una mala persona, pero por si se les había olvidado se lo repito. Soy, además, un mal pensado que tiende a no creerse lo que le cuentan. Soy culpable de cinismo, como ya escribí hace un tiempo. Debo entonar un mea culpa por el sarcasmo que destilan la mayoría de mis expresiones. Tienen razón los que me acusan de irreverente, irrespetuoso y de más de otras cuatro íes latinas con n o sin n detrás.

Ahora bien, no soy culpable de corrección política, y espero mantenerme así el tiempo suficiente como para que alguien llegue con una oferta lo suficientemente jugosa como para que me resulte rentable pecar de políticamente correcto. El único problema es que hasta ahora no ha llegado nadie con la cantidad adecuada y sigo pobre y cabreado.

Esta sandez de hoy viene a cuento de comentarios que me han hecho tres de los lectores habituales de estas barbaridades. A los tres les tengo bastante estima, y además son gente con una cierta preparación, no son macarras poligoneros que lo más complicado que hayan leído en su vida haya sido una señal de prohibido aparcar. Tienen, los tres, una cierta edad con lo cual está descartado que sean excrementos producto de la LOGSE. Uno de ellos me acusa de muchas cosas, aunque sé que lo hace para tocar las pelotas, lo cual no sólo me parece respetable sino que me reconcilia un poco con la raza humana. El segundo hablaba sobre el peligro de las opiniones que vertía Federico Jiménez Losantos, y el tercero criticaba el tono de las opiniones expresadas en Intereconomía alegando que llegaban al insulto. El tocapelotas se reconoce de izquierdas, el segundo se declara apolítico y lleva a gala no votar aunque no es sospechoso de socialismo, y el tercero es poco probable que milite en Izquierda hUndida. Los tres, cada uno a su manera, y cada uno de alguien distinto, protestan por el tipo de comentarios que unos y otros hacemos de ciertas cosas.

Al tocapelotas siempre le contesto “gracias” cuando me acusa de alguno de los defectos que ya he admitido, porque muchos de esos supuestos pecados no sólo no me lo parecen sino que además los llevo a gala.

Al segundo me abstuve de llamarle democristiano pastelero de mierda, pero me costó.

Al tercero conseguí no recomendarle la lectura de Pumbi durante una semana para que se entere de lo que es bueno.

Lo preocupante es la tendencia. Son los tres, y muchos otros españoles por extensión, víctimas de la apestosa opinión publicada que pasa por opinión pública en lo que queda de país. Que las pocas voces discordantes, aunque la mía sea la más bajita de todas, con la asquerosa corrección política progre que se ha instalado desde hace ya muchos años en lo que hace las veces de información que nos vomitan desde los medios, merezcamos la calificación de faltones y peligrosos hace que uno pierda la poca esperanza que tiene en que podamos hacer algún día de España un país en el que merezca la pena vivir. Que nos acusen de ello cuando decimos que la justicia en España es un montón de mierda lento y politizado, que el gobierno socialista que hemos sufrido durante siete años y medio debería estar enterito en el banquillo por uno o más delitos contra los gobernados, que la policía está podrida, que las autonomías son un nido de, como poco, vividores infames; que Cuba es una dictadura asquerosa, que el Islam es el mayor enemigo de la sociedad occidental, democrática y judeocristiana; que el comunismo y el socialismo no reparten más que pobreza y otra serie de obviedades empíricamente demostradas no es más que, a su vez, la demostración de que uno de los problemas fundamentales de la sociedad española, prisionera del miedo a significarse nacido del franquismo, es su incapacidad de llamar a las cosas por su nombre.

Recordando al padre, que en paz descanse, de uno de mis críticos: Llamar a un hijo de puta hijo de puta no es ser mal hablado, es definir de forma exacta al fruto del vientre de una meretriz.  Cualquiera puede equivocarse en sus apreciaciones, o puede tener diferencias de opinión con quien expresa sus convicciones. Es un derecho recogido en la constitución el que podamos publicar a los cuatro vientos nuestras opiniones, sean las que sean, y estoy hasta los santos cojones de que los almodóvares de este país puedan llamar asesino a un presidente del gobierno o decir que se planeaba un golpe de estado y encima les aplaudan y que cuando otros decimos otras cosas que para nosotros son bastante más ajustadas a la realidad nos acusen de faltones, peligrosos y fachas.

Es por todo ello que quiero dedicar las últimas letras de esta barbaridad de hoy a los políticamente correctos: Anda y que os folle un burro, gilipollas.

Me voy a tomar otras dos

En estos días tengo la sensación de haber vivido todo esto antes. Sufro un picorcillo raro en el ojete como si me la hubieran metido doblada. Ni siquiera el ir de pastillas hasta un puntito por debajo de las orejas consigue que mi ceja izquierda recupere su posición de reposo.

A unas medidas económicas dignas del estalinista más retrógrado seguimos con no se sabe muy bien qué en todo lo demás mientras nos siguen dando la matraca con los putos cien días de los cojones. Les voy a decir yo a los del banco que me den los cien días para pagar la hipoteca, que seguro que me dan una palmadita en la chepa y me invitan a una caña. No te jode.

Y para hacer todo más parecido a lo que me temo que es, va el Nerón galáico y se planta en Marruecos a rendir pleitesía al sultancito y a aplaudir sus “medidas democratizadoras”. Mariano, medidas seguro que son, pero lo de democratizadoras no se lo cree ni Gili Toledo. Y, por supuesto, de hablar de lo nuestro hoy no tocaba porque hoy nos hemos puesto el jeto de hablar de lo internacional cuando resulta que en lo internacional, gracias al magnífico trabajo de ZP I el Traidor, pintamos menos que yo en mi casa. Vete a tomar por el culo, coño, y empieza a barrer tu patio antes de permitirte el lujazo de opinar si el baldosín que han puesto los demás en el salón te parece más o menos bonito. Y mierda tienes como para gastar varias escobas antes de que se distinga el color del suelo, pero claro, estando de perfil es jodido darle a la escoba con eficiencia.

En el patio de monipodio antes llamado España, mientras Marianico andaba babeándole el cimbel al comendador de los creyentes, tenemos al superjuez excelentísimo presentando una defensa intelectualmente desoladora en el proceso que se sigue contra una de sus múltiples actuaciones impresentables con espectáculo zejil a la puerta del juzgado incorporado. Tenemos a ese señor calvo que nos ha colocado unos impuestos superiores a los de Suecia con unos servicios dignos de Nigeria diciendo que va a intervenir autonomías y que va a sacar una ley para entrullar a los que malgasten, cosa que no se cree ni el primo tonto de Gili Toledo. Tenemos al Faraón Ruinoso diciendo que la culpa es de la ley, que está mal hecha, y no de una justicia que ya no llega ni a merecer el calificativo que aquel alcalde andaluz le dedicó hace unos años y que le costó pasar una temporada a la sombra y a cuatro mequetrefes que han chuleado a todo dios y nos han costado una puta pasta en investigaciones y juicio tomando rebujitos por Sevilla mientras el cadáver no aparece. Tenemos a un tal Griñán, joven promesa de la política, diciendo que para chulo yo. Tenemos a los nazionalistas de ese país pequeñito al norte encontrando la solución al déficit sanitario en la forma de no atender al que no hable catalufo a ver si con un poco de suerte se va a costar dinero a algún otro lado, que no están ellos para andar gastando en curar charnegos, coñe.

Tenemos tanto que me noto superado. Creo que me voy a atizar otro par de pastillas, a ver si consigo que no me duela tanto la cara de gilipollas que se me está quedando.

La Agencia del Rating Ético

Sí. No voy a ahondar en los temas de las primeras publicaciones del año, que suficientes palabrotas llevo ya escritas para refererime a nuestros representantes al dejar mis comentarios a Fufinski.

He de reconocer que se me ha ocurrido una idea genial que si sale bien, que no creo ya que no somos S&P y no podemos dar lecciones de prestigio al mundo después de recomendar invertir en Lehman Brothers, nos podría permitir ganar algún dinero sin dar un palo al agua, es decir, como cualquier político español.

Se trata de crear una Agencia de Rating Ético, cuyo fin sería calificar, como su propio nombre indica, los valores de un colectivo de cierta entidad demográfica comparados con los que nos hemos dado los occidentales a través de la ética moderna, sin entrar a discutir sobre éstos. Bien podría llamarse “Te He Calado en Dos Patadas”

Aún no tengo clara la escala a definir. Es genial eso de marcar el cero en el punto en que congela el agua, o mejor aún, la del cero absoluto de la escala Kelvin. Pero esto son ciencias sociales y si ya es difícil en las otras, aquí parece más complicado establecer nuestro cero. A ver, veamos otras escalas. Hombre, esto del bono basura me gusta, porque llamar a algo bono me recuerda a D. José, y porque lo de basura ya es de por sí suficientemente descriptivo.

Ya está, ya lo tengo. El cero absoluto de nuestra escala será el bono paleto abertzale basura. Con sólo leerlo, ya se sabe que una sociedad que obtenga esta calificación estará podrida éticamente por un lado hasta lo irreversible, y por otro que será ignorante a más no poder.

Si el pueblo siberiano obtuviera esta calificación, cualquier persona que estuviera al corriente de la actualidad vasca sabría que en Siberia la gente vota a partidos racistas creados por organizaciones mafiosas y asesinas  responsables de sembrar una historia moderna de mil de muertos.

También sabrían que el siberiano medio se mofa de los familiares de los asesinados, humillándolos con una chulería, cinismo y crueldad propias de extrañas criaturas del reino animal, fruto de la degeneración producida por siglos y siglos de la endogamia natural de las comunidades marginales y aisladas. Así, Sharapova, sería un extraño bichito (o bichazo) del que cabría esperar que se uniera a convocatorias respaldadas masivamente por sus compatriotas en pro de los asesinos y en detrimento de las víctimas, y encima en plenas Navidades. Por supuesto la Sharapova media ni conoce la historia de Siberia, ni la de Rusia, ni la del mundo, pero tiene calada hasta el tuétano la propaganda servida en las escuelas árticas o Ikastopovas.

Así mismo, sabría que Sharapova se levanta en defensa de su pueblo, impidiendo la toma del mismo por los Reyes Magos, por más que éstos no quieran sino dejar regalos a sus vástagos endogámicos. “¿Pero quién se han creído esos tres?” piensa el siberiano medio que se caracteriza también por ser genéticamente republicano. Y es que el siberiano normal (o sea, subnormal endogámico), jamás vendería el protagonismo por un día de su aparato espiritual comunista a tres monarcas, de los cuales, encima, uno es negro. Y menos por una puta wii para sus hijos.

Al consultarnos, recomendaríamos que, toda sociedad calificada como bono paleto abertzale basura, se aislara. Debe accederse a darle la idependencia e incomunicarla por completo, a fin de que no contamine al resto de la especie. Y no digo que además de darles la independencia y mandarles a tomar por el culo a estos hijos de la gran puta, haya que prohibirles también la actividad económica fuera de sus fronteras, porque me volverán a llamar keynesiano.

Y a todo aquél que sin tener su origen allí encima les aplaude, les ríe las gracias y hasta les venera, ha de desterrársele con carácter inmediato a la tierra de sus sueños.

Bueno, ya me iréis ayudando a crear el resto de escalas y veremos si de esta nos retiramos sin que Soraya además nos pueda meter la mano (en el bolsillo).

Buen rumor

Decía el Butano, o algún imitador del Butano, que el rumor era antesala de la noticia, y el asunto acerca del que hoy voy a desbarrar es un punto más que un rumor pero todavía no es noticia, puesto que aún quedará mucho por hacer para que el asunto sea la buena noticia que muchos esperamos: La limpieza, por fin, de toda la podredumbre de las cloacas de los ministerios de Interior y Defensa, más concretamente de todo lo bueno que hay en la Policía Nacional, en la Guardia Civil y en el CNI.

Según el diario de la mañana, que de independiente no tiene nada de nada, el PP se está vengando de los policías que investigaron lo del Gurtel y lo del Palma Arena al quitarse de en medio a toda la cúpula de la Policía Nacional. Y digo yo que por una vez el PP hace lo que debe, aunque lo más probable es que como casi siempre se quede corto y vuelva a no limpiar la herida lo suficiente para que la infección no recidive y nos volvamos a encontrar con otro 11-M. Que el nuevo Ministro del Interior envíe al tipo de la cacería, al tipo del Faisán, al tipo de los TEDAX y a muchos otros a patearse la calle en alguna comisaría de barrio es lo mínimo que puede hacer, a la espera de que los diferentes procesos judiciales en los que están inmersos les pongan donde merecen que es, por lo menos, en la puta calle cuando no convirtiendo piedras grandes en otras piedras más pequeñitas con unos grilletes en los tobillos.

Como efecto secundario, tenemos por una parte a Rubalcaba ensalzando la profesionalidad de los cesados y por otro al SUP acusando a la nueva cúpula policial de ser la más politizada de la democracia. Que el tipo al que las urnas han barrido aunque él se pretenda seguir agarrando al sillón y que el sindicato policial que fué barrido en las últimas elecciones dentro del cuerpo y que es el monigote con gorra y uniforme de la UGT berreen no puede significar sino que los ceses y los nombramientos que mañana aparecerán en el BOE son un completo acierto por parte de Fernández Díaz, lo cual me reconcilia lo suficiente con el tipo como para concederle el beneficio de la duda durante una temporada cuando hace unos días no me sentía ni siquiera inclinado a tan poca cosa.

Sé que es mucho pedir y probáblemente pecar de glotonería, pero ya puestos, ahora pediría que por fin se desatascasen las documentaciones que RbCb, su marioneta sucesora y todos sus ahora cesados coleguitas no soltaban ni a golpes de auto judicial para de una vez por todas depurar las responsabilidades penales que correspondan en el caso Faisán y para que se pueda reabrir el 11-M, como dictan tanto el sentido común como la ética.

¿Lo ves, Mariano? Si haces las cosas bien también soy capaz de decir que las haces bien, y nada me gustaría más que ver como dejas de ser un hijoputa que vapuleas a la clase media, tus votantes, y empiezas a dedicarte a repartir sopapos a quien los merece.

Para este viaje

Vuelvo a la brecha de las barbaridades tras unas Navidades aún más horribles de lo que ya de por si la época lo es para cualquiera que no sea niño o abuelo del niño, ahíto de drogas duras para superar una lumbalgia digna de lo asno que soy y que todavía me tiene andando de forma internacional: A saber, como si a una japonesa le hubieran hecho un griego. Sobra decir que, entre el consumo de estupefacientes y la atención a mis retoños en estas fechas tan entrañables, mi atención al devenir político y económico de lo que queda de España (o Ex-panya, como dice Datemus) ha sido lo suficientemente baja como para no contribuir a empeorar mi ya suficientemente patético estado de salud.

Aún así, he conseguido enterarme de algunas de las primeras medidas del gobierno que nos votamos en Noviembre y que hasta prácticamente Nochebuena no empezó a trabajar, y no estoy contento. Ni por algunas de las medidas y nombramientos, ni por la forma ni el lugar de presentarlas y explicarlas a los que les hemos votado y a los que no, puesto que igual que el pavo psicótico ZP era el presidente de todos los españoles, este Nerón Galáico es ahora presidente de todos los españoles, nos guste su babilla en la comisura de la boca o no. El hecho de que sea prácticamente imposible que este tío llege a ser tan dañino como el anterior no es consuelo, puesto que no estamos en situación de sobrevivir a otro incompetente maligno si queremos que nuestros hijos puedan seguir viviendo en el país que les vió nacer y darnos nietos.

A unos nombramientos sensatos en el área económica del nuevo gobierno contraponemos otros nombramientos como los de Jorge Fernández Díaz o el faraón Gallardón. A medidas sensatas como son la prórroga del subsidio para los que siguen sumidos en el más absoluto de los paros contraponemos otras tan absurdas y contraproducentes como subir el IRPF, a niveles incluso mayores de lo que proponían los iluminados de Izquierda Unida. A las voces pidiendo un adelanto electoral que era más que necesario ahora contraponemos la total ausencia de actividad en el Congreso de los Diputados y la desaparición bajo alguna piedra del nuevo Presidente del Gobierno. A todas las declaraciones anteriores a las elecciones gritando a los cuatro vientos que el PSOE estaba falseando las cuentas públicas contraponemos una cara de sorpresa digna de quien se ha sentado sobre una polla bien enhiesta de Sorayita diciendo que jolín, que el déficit público es más alto del que habían dicho, caracoles.

Tradicionalmente se ha dicho que hay que dar cien días de gracia al nuevo Ejecutivo para poder empezar a juzgar su actividad, es otro de esos gilipollescos lugares comunes que una y otra vez nos repiten desde todos los medios desinformativos que viven de acurrucarse en el regazo de quien sea que haya en el poder, y pretenden que una vez más nos inyectemos la dosis de adormidera para ver si llegamos a las elecciones andaluzas sin haber levantado muchas ampollas por el camino y desalojan al PSOE de su último feudo regional por incomparecencia, igual que ganaron las elecciones generales. Nada de lo que yo diga desde este mínimo púlpito les va a hacer cambiar su arriólica estrategia, estoy seguro, pero estoy aún más seguro de que si no digo nada entonces sí que nada cambiará. Es por ello que me veo en la obligación moral de dirigirme a quien he elegido como presidente del Gobierno de España en los siguientes términos:

Mariano, cabrón de mierda, no estamos ni como país ni como individuos en condiciones de aguantar ni cien ni diez días más sin acometer las necesarias reformas para que tengamos un mínimo de presente y alguna semblanza de futuro. Es más, además de acometer esas reformas debes dar esa cara de bobo que tienes en el Congreso de los Diputados, y explicar a todos por qué haces las cosas, cómo están las cuentas y quienes son los culpables de que las cosas y las cuentas estén como están. El momento de andar con tácticas pasó hace muchos meses, y ahora ya no eres la oposición, en la que puedes gastar la pólvora en salvas. Ahora eres el presidente, así que gobierna de una puta vez, joder. Si vas a seguir poniéndote de perfil y jugando a no jugar no sólo nos pones en peligro, sino que para este viaje de mierda no nos habían hecho falta alforjas.

Y descuida, que te lo voy a seguir diciendo mientras continúes haciendo el memo, aunque valga para poco.

Los números de 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 5.400 veces en 2011. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 5 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.