Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

No me interesa

Han pasado dos días tras las elecciones, y todavía no sabemos nada de lo que Rajoy piensa hacer para sacarnos del pozo económico, judicial, moral y social en el que los sociolistos nos han dejado. Ni siquiera habla para meter presión para que el venenoso ZP se vaya a contar nubes, o a tomar por el culo, lo antes posible. De hecho de lo que más se habla en los medios desinformativos españoles es de si la víbora calva que ha sido apaleada en las elecciones va a ser jefe de la oposición o si se va a ir también a su puñetera casa.

No me interesa lo más mínimo saber si el próximo factótum de los clepto-progres va a ser el alopécico cabrón, la recauchutada nena de Roures, el implantado capilar, el vasquito vendido a la ETA o el chorizo estrábico madrileño. Son todos la misma mierda, son todos cómplices de la quiebra de estado de derecho que nos han dejado, en mayor o menor medida. Unos como autores, otros como cómplices y otros como encubridores y palmeros de los anteriores. Me importa una mierda quién come con quién y quien apuñala a quién. Me la pela por tiempos si piensan hacer o dejar de hacer. Me la suda, por mi como si se la pica un pollo a todos. La única noticia que espero recibir de esta tropa de mal nacidos vividores es que desmantelan el chiringuito y que se piran y nos dejan en paz, o que están sentados en algún banquillo acusados de cualquiera de las tropelías que han cometido. Quiero olvidar sus caras y sus nombres porque cada vez que veo a alguno de ellos se me revuelven las tripas. Quiero poder mirar hacia el futuro de mi país y tener opciones de votar a gente digna de ser votada, con ideas diferentes unos de otros pero con unos valores mínimamente comparables a los míos. Ahora, y mientras toda esta banda siga en la poltrona lo único que tengo es al espantajo del felipismo más rancio y de la progresía de camisa azul más trasnochada de Europa, lo cual que obliga a taparme la nariz y votar a los meapilas imbéciles y arriolizados que no hablan por no molestar.

A lo mejor soy muy exigente, o muy tonto, o ambas. O una combinación de esas dos y varias más igualmente horribles, pero estoy harto de verme forzado a elegir entre tontos de la polla aseados, meapilas y medio buenos gestores, y una panda de chorizos traidores y ruinosos. Me niego a creer que no haya otras opciones, aunque soy consciente de que las opciones válidas y asentadas no surgen de la nada en cuatro días.

Mientras tanto, a ver si el de Bershka se da cuenta de que en este momento el “conshensho” sobra y de que ha recibido la morterada de votos que ha recibido para empezar a hacer, para dar la cara y para enfrentarse a los problemas. O a lo mejor se piensa que va a conseguir arriolar a los mercados a base de seguir de perfil. Despierta, Mariano, que ya es de día.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: