Esto lo arreglo en dos patadas

Sentido común es indignarse cuando te toman por tonto.

Archivos mensuales: mayo 2011

¿Conocerán a George Orwell?

Desde luego cada día mi pesimismo sobre el futuro de mi querida España se torna gris oscuro hacia un negro antracita.

Será posible que estemos inundados de horas de radio y televisión, hectáreas de opinión en los periódicos e internet, especulando y hablando acerca de una serie de macrobotellones aderezados de resina de hachís inéditos en nuestro país.

De forma insultante se presenta a la sociedad como esencia de la palabra más prostituida de la historia, “DEMOCRACIA”.

Afortunadamente no tengo que exponer a los lectores las lecciones de la historia sobre el uso el esta palabreja. Si por alguna casualidad, y de forma milagrosa, alguno de los que participan en las asambleas que nos muestran en televisión leen esto, mi pregunta es muy sencilla:

¿Sabes quién es George Orwell?
¿Conoces “Animal Farm”? (Traducido como “Rebelión en la granja”).

Como seguramente tampoco sepan que la democracia moderna más antigua es la de los EEUU, y dos bases sagradas que la han convertido en la potencia mundial que es:
* Propiedad privada.
* Justica independiente capaz de hacer caer al presidente.
Me dan tanta envidia (aunque tengan tantas historias que dan miedo), que yo solo quiero un poquito de esto para mi pais.

En fin, recordar a estos iluminados que el nombre que ondean recurda al de los atentados más graves de la historia (11/S, 11/M), también a fechas de la nuestra (23/F). Son tan cortos que no dan para más.

Acabo recordando unas palabras de Benito Mussolini, que respondía a la pregunta de cómo era fascista si toda su vida había defendido las ideas solicalistas:
“Cuando era socialista era internacionalista, como me volví nacionalista me convertía en nacionalsocialista”.

Abro una porra sobre ¿cómo acabará esto? Y doy tres opciones:
1. A palos.
2. Se irán a casa y dejarán las plazas como cuando entraron.
3. Desfilarán hacia el congreso de los diputados para montarse en el coche oficial.

Admito sugerencias.

Pesimista Paternino.

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Martínez el facha

Ayer alguien a quien tengo por amigo de quien además tengo la seguridad de que es buena persona me calificó así por mis dos entradas anteriores acerca de lo que la prensa ha dado en llamar “movimiento 15-M”. Me acusó, además, de usar términos peyorativos como “izquierdoso” para referirme a la gente que se ha congregado en diversos puntos de España para protestar por… para pedir… para… En fin, sigo sin saber muy bien para que, puesto que cada día tienen cuatro portavoces distintos y porque a cada hora que pasa emana un manifiesto o un comunicado diciendo la misma cosa y la contraria, sin solución de continuidad.

Tras agradecerle de corazón su calificativo, puesto que con la que está cayendo que te llamen facha cuatro o cinco veces al día quiere decir que al menos tú no has renunciado a ciertos valores morales y políticos que parecen haber caído en desuso desde hace algún tiempo, pasó a añadir que él nunca votaría a la derecha porque la derecha jamás hará nada bueno para el obrero.

En cuanto a lo de los términos peyorativos, me quedo corto, puesto que un movimiento asambleario no puede ser otra cosa que fascista o comunista, y éstos no han ondeado ninguna bandera que no haya sido la del error en la tintada que han hecho suya todos los projetas y antisistemas de este país desde hace bastante tiempo. No he visto ninguna bandera española propiamente dicha, ni con el escudo constitucional ni con el águila de San Juan. Puede que no haya visto lo suficiente, que siempre es posible, pero los indicios son los que son, y no otros. Y me quedo corto puesto que me sigue pareciendo cuando menos esquizofrénico que el término “comunista” y el término “socialista” se puedan seguir usando sin ninguna vergüenza en un mundo que ha conocido a Pol Pot, Stalin, Castro y otros insignes amigos de la humanidad.

Por otro lado, yo sí llegaría votar a la izquierda, llegado el caso, puesto que no me pagan ni unos ni otros, insisto en pensar por mi mismo y tomar las decisiones que en mi limitada inteligencia pienso más beneficiosas para mi y los míos en cada momento. A lo que no puedo votar, ni tapándome la nariz, es a una izquierda sectaria, destructiva para mi país, corrupta y ladrona. Aún menos cuando sigue insistiendo en conceptos económicos y sociales demostrados falsos y dañinos a lo largo de los últimos cincuenta años en muchos países europeos y no europeos. Si UPyD llegara a madurar de su estado de proyecto podría ser una alternativa, pero todavía están verdes y no han superado el caudillismo de su por otra parte en algunas cosas admirable Rosa Díez (en otras no tanto, pero nadie es perfecto).

Para terminar nuestra conversación, mi amigo me llamó “González Pons”. Entonces fue cuando le mandé a tomar por el culo. Una cosa es que en este momento me tenga que ver forzado a votar por la tropa de gilipollas que comanda el Nerón galáico, y otra que me comparen con semejante inmundicia moral y ética.

Espero seguir contando con este amigo entre mis amigos, porque lo que cuenta al final son las personas.

Me encanta que los planes salgan mal

El suyo, el de ZP, era el de instaurar el modelo andaluz-vasco-catalán en toda España. Los grandes Chávez, Montilla y Pachi le estaban dando una envidia mortal.

Mira que es simple la idea pero no se me había ocurrido a mi, pensaba el soberbio intelectual leonés.

A ver, me aprovecho una vez más de las dos Españas. Hay una que tiene empuje, ambición y ganas de trabajar honradamente. Me parece muy bien que quieran permitirse esos lujos, pero que los paguen. Y lo que recaude lo reparto entre la segunda España, la que no quiere trabajar, la que mira con envidia al que progresa, la que desea un maná celestial, la que no se ha enterado que hace mucho ya desde que nos echaron del paraíso.

Esa es la España de los funcionarios de ventanilla que tienen un sueldazo por saber una lengua de escasa importancia geopolítica y literaria, y por nada más. Esa es la de los que hacen tres chapuzas y se van al bar a pasar la tarde. La de los que nunca leen un libreo ni un periódico. La de los que miran con desprecio a los que trabajan de verdad. Y en esa España hay muchos, y es difícil que fallen a votar.

Pero ZP no quería parecer un simple copiota de charnegos y paletorros. Además él tiene más de 30.000 € en el banco, no como Chávez que es un pobrecito. Así que se decidió a perfeccionarlo: ¿Por qué no le voy a ofrecer yo a un colectivo grande, que lo tenga crudo de verdad para ganarse el pan, unas condiciones similares? Esto ya es quedarse en el poder para siempre.

Es cuando el tío inventa que los inmigrantes entren en masa y voten en las generales. Sí, sí, que Caldera era un gestor impotente pero no imbécil, y la cosa tenía su porqué.

Pero a ZP se le cae el negocio con su propia inutilidad para gestionar la recesión, y con lo bestia y prepotente que es el elefante ése que tienen los germanos por presidenta. ¡Mira que no querer emitir euros con el que autocomprarnos la deuda! ¡Fascista! El pobre ZP no sabía lo que era la política monetaria, pero intuía que se podía controlar como cualquier otra cosa, tribunales incluidos. Lástima que se le fue Jordi Sevilla antes de explicarle que ya sólo le quedaba la fiscal.

Así que el muy cabrón, tan a favor de la eutanasia como parece estar, no sólo decide libremente que la muerte política le llegue por la vía natural sino que decide llevarse a toda España con él a la tumba, como el amante soberbio que sintiéndose despechado, prefiere matar a su amada para luego suicidarse.

Bueno, pues el fracaso de este modelo, tan real y cierto como la vida misma, es a lo mejor lo único bueno que vamos a sacar de esta crisis.

Las malas noticias es que hay plan B, y que esta vez no es Murdock sino M.A. Pérez Rubarracus el que está al frente, y éste tiene mucha fuerza y bastante peor leche. Y nos viene con una ensalada de no te menees: cuarto poder, pueblo analfabeto y todo ello bien sazonado con sangre, la de los tiros de eta. Ojalá no le funcione.

El Monopoly de Rubalcaba

¡Claro! ¿Que ya lo han leído? ¡A ver!

Estos juegos de hipermillonarios poderosos que todo lo controlan son los que le encantan al PSOE de la generación de progres millonarios que lo gobierna.

Sí, ZP tiene el suyo, que es el de los molinillos ventoleros y panelitos solares. Ahora, el de Alfredo es ya un primor insuperable.

Alfredo además mantiene el espíritu del juego lo que es muy de agradecer. Sí, se sigue jugando en calles y no esa cosa tan paleta de la versión zapateril de dominar el catastro. Ahora bien, la innovación no podía faltar y ahora en lugar de casas se ponen sacos de dormir, y en vez de hoteles pues se plantan tiendas de campaña del Decatlon.

Aquí el juego está dividido en dos y la cosa consiste en ir comprando las calles donde el oponente tiene sedes y organizarle unas “manis” tan espontáneas como el discurso de Navidad de S.M.

Además Alfredo ha tenido la feliz idea de sustituir las estaciones de ferrocarril por comisarías. Cuantas más dominas, menos puede hacer el rival para librarse del pollo. Yo le he visto a Alfredo jugar en youtube y el tío hipotecó a su madre con tal de comprar una en la que había caído en un momento de liquidez baja.

Por lo demás ha sido increiblemente respetuoso con la iconografía del juego. Ha mantenido el cochecito del Parque Gratuito si bien esta casilla ha pasdo a llamarse Renault Kangoo, y si caes en ella te permite poner pruebas falsas concluyentes en todos los juicios, sin importar lo grave que sea la fechoría que hayas hecho.

Si tienen ocasión no lo dejen de probar. Las tarjetas de “Suerte” son impresionantes. “Pagará al Sastre 5000 Gürtels” o “Acepte que Garzón lleve su caso o saque una tarjeta Caja del Constitucional” dan buena muestra del fino sentido del humor del juego.

Ni que decir tiene que el objetivo es expulsar al otro jugador sin que importe que el tablero quede tan maltrecho como para que no se puedan volver a celebrar partidas.

No es igual lo que no es lo mismo

Cayo Lara está orgulloso de que su hija esté en la concentración de Sol en contra de… a favor de… estoooo, en la concentración de Sol. Tomás Gómez quería ir pero le dijeron que casi mejor se quedase en su casa. Miles de periodistas están con el cable del micrófono hecho un nudo por obtener declaraciones de los que allí beben cerveza y fuman porros. Se han filmado horas de imágenes de las distintas notas, pancartas y lemas que han pegado en la cúpula que cubre la entrada al Metro. Las tarjetas de memoria de las cámaras de fotos de miles de paparazzi profesionales y otros cuantos aficionados se saturan de instantáneas de la importantísima manifestación. Ya ha habido disturbios, aunque nos digan que eran unos incontrolados que no tenían nada que ver con ninguno de los cuatro mil cuatrocientos convocantes, y los volverá a haber, se lo digo yo. Y son cuatro putos gatos.

El sábado pasado bastantes más personas se juntaron en la plaza de la República Dominicana, entre ellas algunos políticos en activo, convocadas por unas pocas asociaciones con unos pocos miembros con nombres y apellidos, a favor de unos objetivos claros y en contra de unas tropelías bastante evidentes. Varias personas, portavoces de si mismos y de aquellos familiares suyos a los que robaron la voz unos tipos que políticamente están bastante cerca de los no-convocantes de lo de Sol, se dirigieron a los allí reunidos defendiendo opiniones propias. Más allá de una presentadora que daba entrada a los oradores no hubo lectura de manifiestos colectivos. Una vez terminado el acto sonó el himno de España. La multitud, bien que menor que en ocasiones anteriores, y a pesar de lo indignante de los acontecimientos, se disolvió pacíficamente al terminar el acto, sin destrozar ninguna tienda, sin quemar mobiliario urbano y sin robar ningún jamón. Prácticamente la totalidad de los medios de comunicación españoles ignoraron este acto.

¿Necesita alguien más prueba de que no es lo mismo una “democracia real” que una Democracia?

Esto es bueno…¿para quién?

Todo lo que está establecido de alguna manera especifica es porque es bueno para alguien. No necesariamente evidente, pero si lo suficientemente bueno para los que pueden cambiarlo para que sea de otro modo no lo hagan.

Después de esta pequeña entelequia, a medio camino de perogrullada:

¿Porqué las listas en las votaciones son cerradas?

No todas, efectivamente no todas, lo que prueba que como en al senado, se podría votar con listas nominales abiertas.

Pues eso, eso es bueno para alguien.  No necesariamente para usted y para mí, ni siquiera para la mayoría. Es bueno para el que recuenta, para la rapiedez de la respuesta del escrutinio… y poco más.

Poco más en un primer vistazo, que luego escarbando… es bueno para los profesionales de partido, sí, sí profesionales = cobran por el trabajo que hacen; de partido = no hacen nada útil, ni conocido fuera del partido político.

Es tan malo, que por ejemplo la sombra de un ser, cuyo único merito conocido es haber establecido un contrato civil y religioso con un pasado presidente  de algún país meridional europeo, puede quedar al frente de una casa consistorial, si un eterno candidato a albergar una sede olimpica es promocionado, el año entrante, a cualquier contubernio de próximo gobierno central. Claro, no?

Pues como toda situación es susceptible de empeorar, en esta aberrante situación de listas cerradas, ocurren más cosas fruto de la desverguenza reinante:

1. Todo cargo público una vez conquistado, se siente el poseedor: poseedor a título personal y caso de tener algún problema de conciencia, o de liquidez se permite decidir la dirección de su voto, incluso en dirección contraria a la del que mansamente arrimó la lista CERRADA a la urna.

2. Todo cargo público se siente legitimado a atraer, provocar y beneficiarse de cualquiera de los del punto uno.

3. La abominación del transfugismo, es tan, tan, tan mala, que ninguno de los del punto 2 se han planteado jamás acabar con ella a pesar de la evidencia de que las listas están CERRADAS.

Vuelvo a reconcomerme por la pública y flagrante desvergüenza reinante.

Megaconstrucciones. Megacomisiones

Que bonito es despertar el fin de semana, en especial si uno se tomó una copita de más tras de la cena en las vísperas, y descubrir que la tele de Roures te pone algo entretenido y cultural.

Los sábados y los domingos por la mañana, cuando no ve nadie la tele, Roures tiene la sana costumbre de despertar en todo español una vocación ingenieril, llenándonos de admiración hacia esas grandes construcciones que generalmente están al otro lado de los Pirineos.

Vamos, que si no te vas a construir una autopista entre el lavabo y la bañera para tus coches de miniatura es porque no tienes ni idea de que ha hecho la jefa con la caja del Tente. Si no, se iba a enterar la humanidad.

Ahora bien, me pregunto si no es más fácil construir una de estas maravillas, que uno de los típicos amasijos de hierros que adornan las putas mierdas de rotondas de nuestra geografía.

Mucho criticar al artista, pero ya me gustaría ver a mi que haría Norman Foster para ornamentarme la placita si de los 12.000 € que le doy para dilapidar la contribución ciudadana con el adorno, le digo que un 7% va para el político de la administración A, un 7% para el de la administración B, un 5% en regalos a funcionarios que tienen que expedir las licencias y permisos, un 12% a la constructora de la rotonda porque se lo debe el ayuntamiento y no puede pagarla, un 2% para que las asociaciones de vecinos a las que tapa las vistas no presenten alegaciones públicas al proyecto, un 2% para que los periódicos y radios locales soporten la idea, un 1% para un concurso de pintura en los colegios del pueblo “Chaval, pinta tu rotonda favorita”, un 3% para que te dejen cortar la carretera el día que llevas el feto de pulpo ese que ha hecho el taller de carpinteria metálica del alcalde, y que te ha salido un 20% por encima de su coste de mercado, y así un largo etcétera. Vamos, que al final lo pone Norman de su bolsillo y así sale la erección.

¿No merecen nuestros constructores patrios un programa que reconozca su talento y abnegada vocación?

Por ello quiero darle una idea a Roures. El tío es un indeseable y encima se las regalo, pero es que yo soy así: Un programa que se llame Megaconstrucciones y Megacomisiones, y en el que se demuestre como en España el mecenas le roba al patrocinado, que tiene que hacer el milagro de los panes y los peces.

Hasta le voy a proponer el programa inicial en lo que a Milikito se le van ocurriendo otros: El impresionante Centro de Investigación del Entretenimiento de la SGAE en Sevilla. Mira por donde se llama Arteria, o sea, ARTE RIá se usted del invento éste, en el que todo lo que van a investigar es como entretenernos mientras se lo llevan crudo.

Sólo el nombre del edificio causa ya sensación de vértigo y mareos. Ya ver el proyecto produce náuseas. Ahí se va parte de la pasta que se hurta con el canon digital en nuestra nación en quiebra.

La verdad es que tratándose de Teddy, la SGAE y Sevilla, empiezo a pensar Sr. Roures que TVE nos puede denunciar por plagio. Ésto es al Filo de lo Imposible. Me río yo de Juanito Oyarzábal y Edurne Pasabán al lado de nuestro arquitecto, que ha tenido que dimitir resignado porque no sabe donde han ido los recursos económicos asignados a construir lo que le han encargado.

Y cuando les pide al acceso a las cuentas del proyecto, se lo niegan ustedes con dos cojones muy bien puestos. Y es que hay que tener valor para pasearte por la calle mientras sabes que todos aquellos con los que te cruzas, te miran y te reconocen, piensan que eres más golfo que un exdictador filipino.

Y es que Teddy, para tratarse de vuestra obra más emblemática, habéis quedado bien retratados. Menos mal que Roures si me hace caso, a lo mejor os da una comisión de la publicidad.

¡Estos Imperialistas de USA!

Hay que joderse.

Toda la juventud oyendo que estos tíos son unos tiranos que gobiernan el mundo porque sí. Porque supieron aprovecharse de las guerras en Europa en el siglo XX.

Me lo llegué a creer, lo admito. Que son unos paletos. Que son una sociedad que sigue cual rebaño al pastor de su bandera, sin darse cuenta de por lo qué en realidad pelean. Que así les fue en Vietnam.

Y va uno, con una misteriosa y espontánea tendencia a cuestionarse lo que mis compatriotas fanáticos de la izquierda me predicaban, y empieza a escarbar en la historia de estos asnos de las barras y estrellas.

Coño, y descubre uno que estos tíos sí que tienen algo parecido a una democracia. Es más, hasta se reservan el dercho de tener armas para defenderse de su gobierno. Joder, no me extraña que los propagandistas de la izquierda española les pongan a parir. ¿Qué necesidad hay de sentirse amenzado?¿no?.

Y es que allí un franchute superimportante, nada menos que presidente del FMI, abusa de una camarera de hotel a la sazón inmigrante africana, y va la policía y se va de inmediato a detenerle. No sólo eso, sino que lo consigue. Y no queda ahí la cosa, sino que la juez coge y le mete en la cárcel sin posible fianza.

A mi no me resulta anormal que mucha gente en España les odie, teniendo en cuenta que uno de los dos pecados nacionales es la envidia. Y es que ellos sí que tienen una democracia a años luz de la nuestra. ¿Ha resaltado alguno del cuarto poder este hecho? ¿Para qué? Ellos tan contentos cubriendo medio telediario con su escándalo para hablar lo menos posible de España. Eso sí, sin poner de manifiesto la admirable defensa de los derechos de la persona que se acabada de efectuar en un rincón de nuestro planeta.

Para los seguidores de Stalin de mi juventud y los antisistema de ayer, y con toda la falta de cariño del mundo, un pequeño acertijo: ¿Qué habrían hecho en España en un caso similar la policía de Rubalcaba y los jueces de….? Acertasteis.

No soy antisistema

Llevo un tiempo leyendo, oyendo y recibiendo noticias por diferentes medios sobre otras gentes que se organizan en contra de la cleptocracia imperante, de gente que, como yo, está bastante hasta la mismísima punta de la minga de que nos tomen por idiotas y de que piensen que con cuatro anuncios y tres cortinas de humo nos vamos a despistar y vamos a seguir babeando frente al televisor y dejándonos meter la mano en el bolsillo por la minoría de necios que hemos permitido que nos desgobiernen.  Me parece muy bien, me parece muy respetable que cada uno con sus mayores o menores medios, y de acuerdo con su conciencia haga lo que entienda que debe hacer.

Ahora bien, partiendo de que la sensación de tener un huevo hinchado y el otro a punto de reventar es más que evidente en un gran número de personas, los que una vez más están soplando más fuerte, de forma más concertada y con evidente éxito son los del lado más acostumbrado a preparar campañas de propaganda o aprovechar esfuerzos de otros y así usurpar en muchos casos el objetivo inicial que los autores del primer esfuerzo tenían en mente.

Lo que me impulsa a escribir esta chorrada de hoy es la manifestación de ayer en Madrid de los jóvenes sin futuro que acabó como casi siempre acaban estas cosas: Quema de mobiliario urbano, destrozos, detenciones y policías heridos. Llevo largo rato accediendo a información acerca de este acontecimiento, y aunque la gran mayoría de esta información es en el mejor de los casos contradictoria, tiene todo un tufillo a izquierdoso que tira para atrás. No van contra nadie y van contra todos, pero por si acaso acampan donde acampan. No son de ninguna tendencia política, pero seguro que no son liberales. Son aconfesionales, pero especialmente no católicos. Son un “colectivo”, lo que coño sea eso. Son cuatrocientas asociaciones, pero me juego el dinero que llevo en el bolsillo a que hay mucha gente que pertenece a más de tres o incluso a más de cuatro de esas asociaciones. Lo de siempre, las mismas viejas fórmulas del maldito mayo del 68, recalentadas y servidas al dente para el consumo de toda la banda de gilipollas convencidos de que el mundo les trata muy mal porque no les da un trabajo de ocho a tres, con estatus de funcionario y aún menos curro que los funcionarios. Porque ellos se lo merecen, se han sacado un título universitario. El mundo ha de servirles el menú en bandeja de plata porque su papá les pagó la matrícula después de que el estado les regalara el cinco en selectividad.

Este movimiento etéreo, multicultural y apolítico tiene, por supuesto, un libro de cabecera, escrito por un francés nonagenario que también estuvo en el carajal de mayo del 68. He de reconocer que no he leído el libro entero, porque soy poco resistente. Admito que a la octava página ya estaba hasta las narices de que el abuelete me invitara a pensar mientras me atracaba de consignas progres y defendiera los mismos lugares comunes y las mismas falacias que toda la izquierda europea lleva más de cuarenta años defendiendo. Váyase usted a la mierda, Sr. Hessel. Le agradezco mucho su esfuerzo, pero váyase a la mierda.

Seguiré escribiendo sobre todo esto, porque no estoy dispuesto a que usurpen mi derecho a pensar por mí mismo y a tener mi opinión propia, libre de portavoces, colectivos y comités. Mi opinión, en general, y por si a ustedes les interesa lo más mínimo se puede resumir en una frase, que probáblemente cualquiera pueda deducir de la cabecera de este humilde blog:

No soy antisistema, sólo estoy hasta los cojones de que unos y otros hayan prostituido al sistema que debería beneficiar a todos para beneficiar a unos pocos.

Continuará.

ZP y su Monopoly verde

Mola el Monopoly de ZP. Yo lo he visto y me encanta. Y porque no lo encuentro en las tiendas que si no, tendría uno en casa.

En lugar de calles hay parcelas rústicas convenientemente recalificadas a uso industrial (que vergüenza). Y no construyes casas y hoteles sino molinillos eólicos y panelitos fotovoltaicos. Si caes en una casilla donde han construido estas maravillas, tienes que pagar la luz que producen y te arruinas.

Hay una casilla en la que si caes, intentas poner una núclear. Entonces vas directamente a la cárcel tres legislaturas. Y hay otra en la que pones bombillitas chinas ricas en mercurio ecológico y recibes 1000 ptas de cada contribuyente.

Los jugadores del monopoly progre son:

– El Ministro de Industria, que se puede cambiar en cualquier momento.

– Iberdrola

– Hidroeléctrica

– Gas Natural-Fenosa

– Eon

– Los contribuyentes.

El juego consiste en que todos los jugadores se líen a dar vueltas al tablero repartiéndose las parcelas, los molinos y los paneles, y obligando a los contribuyentes a pagar todo el sarao más las 20.000 de salida a cada vuelta. Da igual que el ministro sea charnego o de pura cepa.

El objetivo del juego es que cada jugador, con excepción de los contribuyentes, gane más cada año.

El objetivo de los contribuyentes es no quebrar, permaneciendo agradecidos por la equidad y justicia de la política de izquierdas, y asustados por las temibles consecuencias que podría tener la entrada en el juego de la extrema derecha más extrema del mayor de los extremismos del mundo, representada por un tipo tan duro como Mariano.

Para ello las reglas de ZP permiten a los contribuyentes emitir deuda si en la tarjetita de “Caja de Comunidad” les sale que son catalanes, y malvender activos para pagarlo todo (incluso la deuda catalana) si resulta que no.

En esto que estábamos empezando una partida cuando mi amigo Ignacio Sánchez, que jugaba con Iberdrola, cae en la casilla de “Suerte” y saca una una tarjetita en la que dice:
“Noticia del día. La Comisión Nacional de la Competencia sanciona a las eléctricas con una multa de 60 millones de euros por pactar precios y haber obstaculizado el cambio comercializador.”

“¡Nos han jodido la partida!” me dice mi amigo Ignacio, “Estoy arruinado”.

“No hay para tanto Ignacio” le tranquilizo, “este ZP es sólo socialista en los programas de Roures pero en realidad es más capitalista que tú. A ver, ¿Cuanto habéis ganado de media los últimos años?”.

Ignacio piensa un momento y me responde: “Es verdad, unos 2500 millones”.

“¿Lo ves, Ignacio? Propaganda para los contribuyentes. Alegra esa cara y vamos a pactar los precios de esta vuelta.”

“Las dos anteriores han sido jodidas. Teníamos que haber sangrado el doble. Llama a Sebas que se va a enterar. Ya sabes: Let the river run…”.